Los muchachos de David Patiño en Pumas

Uno de los principales factores positivos del relevo de estratega en el cuadro felino, es que el actual conoce como pocos a La Cantera, donde ya dirigió a varios de sus ahora pupilos en Primera

Jesús Gallardo, David Patiño y Alan Acosta
Jesús Gallardo, David Patiño y Alan Acosta (Imago7)

Ciudad de México

En medio de la peor crisis en los torneos cortos para Pumas, David Patiño fue elegido como la solución del primer equipo. No hay dudas sobre su capacidad como timonel, más allá de que su carrera se fraguó durante los últimos años en las divisiones inferiores de Universidad Nacional. Frente a Necaxa, hace unos días, mostró que con escasa preparación, la oncena tuvo mayores conceptos defensivos, consiguió el cero atrás y aún sin un nueve nominal, sus pupilos confeccionaron varias llegadas al arco enemigo. Como plus añadido, conoce como pocos a los jóvenes que hoy tienen la responsabilidad de sacar el barco a flote.

La fría mañana que fue presentado ante los medios como el sustituto de Sergio Egea, como el bateador emergente ante la necesidad, el propio Patiño lo advertía: “Los jóvenes tendrán un papel importante en este equipo, y sé que tiene que ser así, porque a mí me tocó ese proceso cuando fui jugador”, comentaba el ahora responsable. Y sí, hubo congruencia, al menos en su primer once del Apertura 2017. David regresó a Jesús Gallardo como extremo izquierdo, dejando las improvisaciones de lado, así como contempló a Alan Acosta, misma posición, pero costado opuesto.

Ambos jugadores pasaron por sus filas en la categoría Sub 20, los dos fueron evaluados en su momento por David y no dudó en darles confianza, pese a las circunstancias, en su primer examen como DT principal. Jesús Gallardo no ha estado al nivel que había acostumbrado, le ha costado llegar hasta línea de fondo, animarse a desequilibrar y buscar algún servicio a profundidad; cabe destacar que este fue su primer encuentro como extremo, su sitio natural, pues tanto en Pumas como en la selección nacional, había sido habilitado de lateral, teniendo como premisa un recorrido más amplio y funciones defensivas.

De hecho, en la derrota frente a Honduras, último encuentro del Hexagonal Final de la Concacaf fue de los eslabones más endebles, incluso repercutiendo en contra del equipo de Juan Carlos Osorio. Hasta el mismo Chucho ha declarado que se siente más cómodo jugando en ataque, donde es punzante... Por esto, como Patiño lo sabe de sobra, lo devolvió a su sitio, pensando en recobrar la confianza de un jugador con margen de crecimiento, para que retome poco a poco las sensaciones positivas en el terreno de juego. “Dimos un buen partido, me parece que logramos contener a un rival que nos cedió la iniciativa con la pelota y lo aprovechamos con llegadas”, reveló el estratega.

En la parcela derecha, un constante dolor de cabeza para Pumas desde la lesión de Pablo Barrera (inicios de abril), Patiño se animó a poner a Alan Acosta como titular, un prospecto que a sus 20 años ha tenido matices para no contar con mayor presencia en el escuadrón estelar. Debutó hace un par de otoños en Primera División con Guillermo Vázquez como su tutor en aquel momento, pero más allá de ciertas convocatorias y pocos juegos, volvió a La Cantera sin éxito. Allí, David le utilizó casi de fijo en su categoría y fue gracias a este antecedente, que el sábado disputó su primer encuentro como titular en el máximo circuito y de óptima manera.

Las características de Acosta le permiten ser escurridizo para el rival, sin ser un futbolista delgado como Gallardo, utiliza la potencia de su zancada para desbordar eludiendo rivales y así arribar hasta la línea de fondo, buscando el mejor ángulo para una asistencia o hasta un disparo. Esto mismo lo replicó un par de veces frente al Necaxa, aunque sin la puntería deseada; al 77’ fue sustituido por Patiño, a quien le dio un apretón de manos y unas palabras. En el segundo tiempo le costó el cambio de ritmo y se notó, ausentándose de las principales pinceladas en ofensiva. Su relevo, el flamante refuerzo Néstor Calderón, pasó desapercibido.

Y como Patiño lo advertía en su presentación con reporteros y cámaras de frente, se espera la presencia de más canteranos: “Los debuts tienen que seguir, esta es la esencia de Pumas, la mística de antes, lo que tanto le dio al equipo en los años que sumamos títulos. Hay mucho talento en las fuerzas básicas”, sentenciaba hace un par de semanas. En este sentido, la gran ecuación por resolver será la del sustituto, si es que lo hay, de Nicolás Castillo, que parece estará ausente una semana más. Bryan Silva se asoma como opción, aunque el timonel tendrá la última palabra. 

Sí, la oportunidad para la gente de casa y el orden táctico fue lo mejor de los primeros noventa minutos de Patiño, además de un empate en Aguascalientes, pero también habría que resaltar la confianza refrendada sobre hombres clave dentro de su esquema, como David Cabrera, que regresó a los primeros planos, Alan Mendoza, que volvió a asumir como lateral izquierdo y hasta la recomposición de Josecarlos Van Rankin, de destacada participación. Con un 4-3-3, careciendo solo de la referencia en el área, Patiño le devolvió la esperanza y la calma a los Pumas.