El rol de Daniel Ludueña

Hoy, el '10' tiene que demostrar en escasos minutos sobre el campo, lo que antes tenía oportunidad de hacer como titular; pese a la poca actividad, en Pumas son constantes sus goles y asistencias

Daniel Ludueña
Daniel Ludueña (Mexsport)

Ciudad de México

Daniel Ludueña llegó al futbol mexicano cuando apenas tenía 23 años, arribó procedente del River Plate de Argentina, y en el balompié nacional ha desarrollado toda su trayectoria. El Hachita, mote heredado de su padre, también jugador profesional, se contrató con los extintos Tecos y jugó la Final del Clausura 2005 ante el América, entonces era el motor de los de Guadalajara; años más tarde pasó a Santos, equipo en el que conquistó dos títulos (Clausura 2008 y 2012), para después recalar en Pachuca y luego en Pumas, a inicios del 2014.

En Universidad, el argentino ha vivido una transformación en su rol de la cancha. Con los Pumas, Ludueña disfrutó de la titularidad solo en el Clausura 2014, su primer torneo en el Pedregal, en el que redituó tres anotaciones y cuatro asistencias en 18 partidos; para el semestre siguiente y con el cese de José Luis trejo y la llegada de Guillermo Vázquez, su actividad no superó los mil minutos en el terreno de juego, pero siguió la línea de desequilibrio a favor de los suyos: dos dianas y seis trazos que concluyeron en gol.

El 2015 fue aún más complicado para el Hachita, que tan solo contabilizó 786 minutos en el campo; una lesión en el quinto metatarsiano del pie derecho le ausentó un par de meses a inicios del año. Sin embargo, la costumbre de hacerse presente y ayudar a la causa auriazul se mantuvo: un par de conquistas y cuatro servicios para que su escuadra se hiciera presente en la meta rival, la cosecha de doce meses complicados para el '10'.

EL DATO: Durante los 23 torneos que Ludueña acumula en México, solo el presente y recién iniciado CL16, el argentino no ha colaborado con algún gol o asistencia.

Pese a la ausencia inicial y a que sus condiciones se han visto mermadas con el paso del tiempo, pues ya no realiza el mismo desgaste físico que antes, a sus 33 años, Ludueña se ha convertido en el primer cambio para Guillermo Vázquez, en el hombre de confianza y bastión que conecta el mediocampo con el ataque; el naturalizado volante le ha ganado la partida a jóvenes prospectos del cuadro universitario e incluso a los recién llegados refuerzos para el CL16.

El mediocampista acepta su rol con humildad, sabe que la dinámica del equipo necesita calma que su experiencia le puede otorgar, precisamente por eso lo ubica Memo durante los últimos treinta minutos de cada encuentro (ocurrió ante Monterrey y frente a Toluca). En la Sultana, Ludueña intentó ponerle templanza al ataque, bajar las revoluciones y casi logra su cometido; a la postre, Pumas sucumbió por 1-0, pero el domingo pasado, ante Toluca, de los botines de Daniel Emanuel nació el trazo preciso, con ventaja para el compañero, para que se manufacturara el tercer tanto del encuentro, el que sentenció la victoria ante los Diablos.

Corría el minuto 77 de juego, cuando Ludueña recibió la pelota ubicado en la parcela izquierda del campo, levantó la vista y de inmediato sirvió para Javier Cortés, que con la testa habilitó a Eduardo Herrera; el '15' fulminó a Alfredo Talavera con un potente disparo y penetró su arco. La jugada se dio en cuestión de segundos: "En casa no podemos dejar ir puntos y aquí tenemos que hacernos fuertes, en lo personal me siento motivado y muy bien por estar colaborando con el equipo".

Aunque no es el papel que le gustaría, Ludueña acepta sus funciones en el grupo, minimiza su aporte individual y prefiere concentrarse en los logros grupales; Daniel evita el contacto visual cuando se le pregunta en primera persona, y se dice a las órdenes del entrenador. El '10' asume su rol y esto le beneficia a unos Pumas hambrientos de victorias.

"El plantel es muy competitivo, cualquiera pueda jugar; ahora se me ha dado entrar y lo disfruto, pero el compromiso es el mismo para todos, todos deseamos estar ahí peleando por un sitio, pero eso únicamente lo decide el entrenador. Ahora viene un rival complicado como Puebla, será el segundo encuentro seguido en casa y darle una alegría a nuestra gente será fundamental".

ACABARON CON LAS DUDAS

Para Gerardo Alcoba, el triunfo conseguido ante Toluca sirve como bálsamo para Pumas. El defensor central aseguró que el resultado y la forma en la que se consumaron los goles, e volumen ofensivo y las atenciones en la zaga, les brindan confianza a nivel del vestidor, para enfocarse en el sinodal siguiente: Puebla. Por segunda semana consecutiva, este domingo, Universidad recibirá el duelo en el Olímpico, otro factor favorable a consideración del futbolista uruguayo.
"Me parece que tuvimos algunas desconcentraciones defensivas normales, propias de los noventa minutos, pero no más que el rival, por eso ganamos; creo que con la victoria podemos estar más tranquilos, tener una semana más plácida y preparar el siguiente juego. Este resultado nos da tranquilidad y ayuda a despejar ciertas dudas que se pueden generar si no se suma un resultado que nos favorezca. Sabemos qué tenemos que hacer".