El sobrecupo de volantes en Pumas

En los primeros 180 minutos del AP17, el equipo de Paco Palencia ha echado mano de seis elementos para componer esta línea y ninguno ha sido determinante en el flujo del juego

Bryan Rabello
Bryan Rabello (Imago7)

Ciudad de México

No ha sido el comienzo de torneo que Pumas necesitaba y no precisamente por los resultados, pues tres puntos de seis, pareciera ser una cosecha rescatable; sin embargo, el funcionamiento del equipo que dirige Francisco Palencia, una vez más, luce lejos del nivel esperado. En los primeros 180 minutos del Apertura 2017, Universidad ha carecido de profundidad por las bandas, de argumentos por los costados, sobre todo en ofensiva, que le brinden dividendos aceptables y prueba de ello recae en los seis jugadores que hasta ahora han participado en estos sectores.

Hace tres semanas, la afición auriazul podía ilusionarse con el armado de una escuadra que a comparación de las dos versiones más recientes, tenía en ataque, elementos de experiencia probada en México y con características que los colocarían como un contendiente a pelear por un sitio en la fase final y después, por el título. La realidad sobre la cancha ha sido un poco diferente a la expectativa. Adelante, Palencia solo ha consolidado a un Nicolás Castillo que más allá de su gol ante Pachuca, no ha aportado nada.

Paco mantiene al delantero chileno como eje de en su aparato ofensivo (4-2-3-1), pero en cuanto a los satélites que debería nutrir a Castillo de oportunidades, Palencia no ha encontrado a los indicados. En el debut del torneo, frente a los Tuzos, más allá de la línea defensiva y la contención que integran Abraham González y David Cabrera, el entrenador colocó a Néstor Calderón por derecha, a Bryan Rabello como media punta y al juvenil Brian Figueroa pegado a la izquierda, sin mencionar al finalizador andino.

En los primeros 45 minutos, Pumas lució como un cuadro participativo, que no se conformaba en labores defensivas, pero que de igual forma se lanzaba al ataque, aunque sin la claridad y cohesión suficiente entre sus eslabones; con la ventaja mínima en el marcador, vía Nicolás Castillo en un tiro libre, Palencia decidió que debía probar otra fórmula y prescindió de Figueroa, para darle ingreso a Kevin Escamilla, este se acomodó en la contención, con Cabrera y Abraham subió, como un generador, recorriendo a Rabello hacia la izquierda.

Y antes de que culminara el partido, Paco metió a Joffre Guerrón en lugar de Néstor Calderón. La combinación terminó por generar un detrimento, más que una solución. Universidad Nacional perdió la pelota, no encontró los espacios y culminó el encuentro pidiendo la hora, con Pachuca volcado al frente, construyendo jugadas de peligro. En cuanto a los movimientos, Abraham filtró un par de pelotas sin destinatario, mientras que Rabello se perdió de cualquier participación; el ecuatoriano, el último en ingresar, mostró su baja de ritmo.

Como fuera, Pumas conseguía sus primeros tres y valiosos puntos. Tendría Palencia que recomponer frente a un Atlas gitano, que en su casa juega abierto y propositivo. No ocurrió. En el Jalisco, los universitarios se fueron al frente con gol de González muy pronto, en una combinación adecuada con Néstor Calderón, pero no volvieron a intentar hacerse de las mejores opciones; por el contrario, con el tanto a favor, retrocedieron varios metros. Paco salió con su esquema habitual y una modificación a la oncena anterior: por izquierda, en lugar de Figueroa, apareció Jesús Gallardo.

Lo dicho, Atlas se lanzó por el empate y tomó más de una ocasión mal parada a la zaga felina. Los rojinegros consiguieron el empate y luego, el tanto del triunfo (2-1), gracias en parte, a un excelente servicio/asistencia de Rafael Márquez para Matías Alustiza; sin embargo, en el ataque quedó claro que otra vez, Palencia carece de recambios consolidados y titulares que dominen su sistema, sobre todo para finiquitar a favor las diferencias en el marcador.

En Guadalajara, Universidad modificó en demasía sus volantes. Primero, Palencia sacó a Calderón para darle ingreso a Figueroa, que se situó momentáneamente por derecha, para instantes después, meter a Joffre Guerrón, en lugar de Alan Mendoza, el lateral izquierdo y ahí reacomodar a Jesús Gallardo, reajustando a Brian, el juvenil, como extremo en la banda de Chucho, la izquierda. Finalmente, y ante la desesperación del estratega, Rabello dijo adiós a la cancha y su plaza la ocupó el debutante Mauro Formica, como creativo/media punta.

Las rotaciones en el frente ofensivo de Pumas no han arrojados los resultados esperados. Todo lo contrario, con más cambios en este sector, pareciera que el equipo pierde mayor entendimiento. En contra de esta sinergia, Palencia se enfrentará un enemigo de cuidado como el América, que en caso de no sumar un resultado óptimo del estadio Azteca, ahora sí, la paciencia de una afición exigente, aumentaría en un grado superlativo. A este sobrecupo de volantes le quedan 90 minutos para que demuestren una mejoría.

TODOS LOS CASOS
Bryan Rabello: dos juegos, 169 minutos       
Brian Figueroa: dos juegos, 97 minutos
Néstor Calderón: dos juegos, 143 minutos 
Jesús Gallardo: un juego, 90 minutos
Joffre Guerrón: dos juegos, 30 minutos
Mauro Formica: un juego, 11 minutos