Verón, el único en ‘llorar’ dos subcampeonatos con Pumas

En el subcampeonato obtenido ante Tigres, el capitán de Pumas era el único sobreviviente del último descalabro auriazul en esta instancia; 2007, ante Atlante

Darío Verón, zaguero de Pumas
Darío Verón, zaguero de Pumas (Mexsport)

Ciudad de México

Pasaron exactamente ocho años para que los Pumas de la UNAM volvieran a perder una final en el futbol mexicano, aquella ocasión, en el Apertura 2007, los del Pedregal vieron frustrado su sueño de alzarse con el título al caer frente al hoy descendido Atlante.

De aquella serie sobrevive únicamente un jugador del cuadro capitalino, el capitán paraguayo Darío Verón; un club que irónicamente era dirigido por quien hoy les arrebató la octava estrella en su escudo, el timonel Ricardo Ferretti.

En aquella plantilla, el zaguero central ya se erigía como líder del cuadro bajo universitario, aunque el gafete de capitán descansaba en el hombro del ex guardameta Sergio Bernal.

Darío era parte de una defensa conformada por Efraín Velarde, Héctor Moreno y el otrora lateral Israel Castro, todos ellos aún en activo aunque defendiendo los colores de otros clubes.

En la media cancha, el emblemático Leandro Augusto movía los hilos junto Pablo Barrera y Fernando Espinosa, éstos últimos ahora en Rayados y Atlante, respectivamente.

La terna ofensiva la comandaban tres argentinos, de los cuales sólo uno permanece en México, jugando para el odiado rival América: Rubens Sambueza.

Esteban Solari e Ignacio Scocco abandonaron también la institución.

El banquillo estaba formado por todo tipo de jugadores, jóvenes y veteranos cuyo ciclo terminó en la institución: Odín Patiño, Gerardo Espinosa, Alex Diego, Humberto González, Francisco Palencia e Ismael Íñiguez.

Alejandro Palacios, hoy inamovible en el arco felino, formaba parte de la institución, aunque fue registrado con el extinto Pumas Morelos con quien disputó trece partidos en aquella campaña.

Hoy, un Anastacio mucho más maduro, experimentado y con cuatro títulos de liga sobre su espalda, vuelve a sufrir la amargura de perder una final con Pumas; la primera en su casa, ante su gente.