Se aferran a la Liguilla

El sueño de disputar la fase final del Clausura 2015 sigue vigente para los Pumas, que supieron sufrir, vinieron de atrás y empataron por 3-3 ante el Veracruz de Carlos Reinoso

Veracruz

Esta noche, Pumas dio muestra de sus conceptos más básicos: garra y esfuerzo. A Universidad le bastaron poco más de 10 minutos para desvanecer a unos motivados Tiburones Rojos y empatar en los últimos suspiros ante el Veracruz, que en el Puerto siguen sin conocer derrota en el Clausura 2015; con 21 unidades, los dirigidos por Guillermo Vázquez se aferran a la posibilidad de disputar la Liguilla este semestre. Los de CU supieron sufrir en el Luis Pirata de la Fuente y consiguieron como botín un marcador igualado, que les sabe a victoria; Veracruz sigue en la parte alta de la tabla, con 25 puntos

VELOCIDAD Y GOLES
Duelo de velocidad, de dos escuadras con rápido trato de balón, de equipos inmiscuidos en la franca lucha por un boleto a la Liguilla, así recibió la cancha del Luis Pirata Fuente el encuentro entre Veracruz y Pumas. Bastaron apenas pocos instantes para que los escualos dieran cuenta de sus intenciones y de las condiciones de su poderío desde la media cancha para adelante: con Gabriel Peñalba maquilando el centro del campo y con Daniel Villalva y Julio Furch como los ejes de ataque; mientras que Universidad exhibió argumentos sólidos, tanto a la defensiva como en la zona de creación.

Los dirigidos por Carlos Reinoso tomaron la iniciativa con el balón como su mejor aliado. Los Tiburones atacaban, achicaban espacios al rival y avisaban con morder, pero la última zona era su talón de Aquiles; los universitarios supieron sufrir y aguantaron los iniciales embates, si podían, se iban al frente, pero sin perder la cabeza y con la intención era mantener el orden en la zaga contra un rival eléctrico como los locales. Más de una vez, los atacantes auriazules recularon, con la intención de sumar piernas a la defensa.

Después de varios intentos, el esfuerzo recompensó a medias a Veracruz. Al minuto 19, Juan Ángel Albín dejó ir la oportunidad más clara del encuentro; el uruguayo se elevó, giró la cabeza y puso la testa para golpear un recentro de Julio Furch, pero su remate pasó desviado del arco de Alfredo Saldívar. Carlos Reinoso se llevó las manos a la cabeza. Ismael Sosa respondió con una jugada trepidante, en la que encaró a Melitón Hernández y cruzó el disparo, pero a su intento le faltó colocación.

Al 23', Eduardo Herrera inauguró el marcador por fin. El '15' de Pumas recibió una pelota precisa del Chuco Sosa, con ventaja, en el área de los escualos y la durmió con el hombro antes que Melitón llegara; el delantero solo tuvo que empujar el esférico con la pierna derecha para cantar el gol. Pero la ilusión del triunfo parcial les duró muy poco, luego de que el propio Albín, en un cobro de tiro libre, anotara el empate al 26'. La grada estalló al ritmo de "Tiburón, Tiburón".

En el cierre del primer tiempo, al 33', Gerardo Alcoba abrazó en el área chica a Leiton Jiménez. Paul Delgadillo no dudó y señaló la falta como pena máxima. El triunfo se desvanecía para Pumas. Julio Furch fue el encargado de cobrar y convertir en gol el tiro de castigo, el octavo en su cuenta personal. Veracruz era el dueño de las acciones y marcaba el curso de las hostilidades. Con el 2-1 culminó el primer tiempo en el Puerto.

Para el complemento, consciente del apremio del resultado, Memo Vázquez le dio acceso a Daniel Ludueña, buscando que el '10' fuera la llave para el desequilibrio en el aparato ofensiva del cuadro felino. Con la incorporación del naturalizado mexicano en la cancha, Universidad perdía velocidad y dejaba mayores espacios en el centro del campo, recovecos que los Tiburones notaron y utilizaban a placer, pues afectaban en la zona baja del cuadro del Pedregal; mientras que la visita sufría con el constante peligro.

Al 58', con unos Pumas venidos a menos, Veracruz firmó su pase a la Liguilla, luego de que Julio Furch anotara el 3-1 ante su gente; el ariete argentino se encontró solo en el área de Pumas y no desperdició una valiosa oportunidad, rematando de pierna derecha un centro que desvistió las carencias defensivas de los universitarios. Los Tiburones ganaban con autoridad y sepultaban las esperanzas de la fase final para el cuadro estudiantil.

Luego de la anotación del tercer tanto, Pumas se difuminó, anímicamente había solo un equipo en la cancha y era el conjunto escualo. Con juego aéreo, en táctica fija o con trazos a velocidad, los pupilos de Carlos Reinoso fueron superiores y manejaron el partido a su antojo. Universidad intentó revertir el electrónico, y lo consiguió poco a poco; primero, gracias al penal convertido en anotación por Eduardo Herrera, al 78', cuando se antojaba más difícil.

En los minutos finales, cuando el reloj parecía que sería un elemento más en su contra, Pumas vino de atrás y al 80' emparejó los cartones. Leobardo López, luego de haber cometido el penal que acercó a Universidad, peinó un balón en el área chica y este llegó a Ismael Sosa, que no dudó en peinarla para marcar el 3-3, el Pirata se silenció. Se invirtieron los papeles. No hubo tiempo para más. La igualada sabe a triunfo para los felinos, que se aferran a la ilusión de la Liguilla.