La reconversión de Ismael Sosa

Aunque llegó a Pumas precedido por sus goles, con Guillermo Vázquez, el Chuco ha encontrado su nicho pegado a la banda derecha, incrementando su nivel

Ismael Sosa, jugador de Pumas
Ismael Sosa, jugador de Pumas (Mexsport)

Ciudad de México

Ismael Sosa llegó para reforzar a Pumas a principios del 2014. El delantero argentino de 27 años arribó a Ciudad Universitaria con estadísticas que ilusionaban con tener un nuevo referente ofensivo para el cuadro felino, ya que acumuló 17 anotaciones en 33 encuentros con la Universidad Católica de Chile, club en el que brilló y al que abandonó para enrolarse con los azul y oro en enero de este año.

Los números no respaldaron el primer semestre del Chuco en México y bajo el mando de José Luis Trejo tuvo mayor participación ingresando como suplente que de titular de Pumas. En su primer torneo acumuló 718 minutos y dos anotaciones.

33 PARTIDOS acumula el Chuco en Pumas; reforzó al equipo en el inicio del Torneo Clausura 2014.

Para el Apertura 2014, ya más adaptado al club del Pedregal, Sosa fue tomando forma poco a poco, y aunque Trejo lo acomodaba en el frente de ataque, la llegada de Memo Vázquez al timón lo cambió a la banda derecha. Ahí, en esa parcela, Ismael ha explotado su mejor arsenal como auriazul.

"Me siento muy bien física y futbolísticamente. Con Memo he tenido la oportunidad de tener mayor tiempo en el campo; es un técnico que te ayuda a tener confianza en el día a día, gracias a lo que te dice. Espero aprovechar los minutos. El grupo me ha acogido muchísimo muy bien", comentó Sosa hace un par de semanas.

7 GOLES ha festejado Sosa con los colores de Universidad; en su primer torneo registró dos dianas como elemento puma.


Ismael le ha otorgado velocidad y movilidad a la ofensiva puma. El volante argentino se ha combinado con Eduardo Herrera y Dante López de manera satisfactoria y no solo genera volumen de juego al frente, también cosecha goles (acumula cinco en lo que va del certamen). El Chuco agradece al timonel de Universidad la oportunidad de mantenerse vigente en el terreno de juego, ahora como pieza fundamental del equipo. "Memo me ha dado libertad para jugar en el frente de ataque, aunque una de mis obligaciones es recorrer la banda; si bien no estaba acostumbrado a estar en esa posición, me ha funcionado porque no he perdido contacto con el gol y con la portería rival.

Siempre trato de sumarme al ataque", externó el futbolista sudamericano.

CALMA Y REVOLUCIÓN

Para Daniel Ludueña, la adaptación de Ismael Sosa en la segunda recta del año ha sido normal. El Hachita considera que su compatriota es de los compañeros con los que mejor se entiende en la cancha; ambos, encarnan dos polos opuestos: Ludueña le da pausa al juego, mientras que el Chuco lo revoluciona con regates.

"Es muy fácil jugar a lado de Sosa, él está muy bien, muy fuerte. Era cuestión de tiempo que explotara su talento; ahora tiene confianza y va en incremento su nivel", apuntó el '10' de Pumas.