Pumas, el balance tras el corazón roto

Universidad Nacional fue más en el Apertura 2015 que un subcampeonato: superó las expectativas en el  torneo, donde comenzó pensando en los cocientes y terminó arañando el título de Liga

Fidel Martínez, tras fallar el penal en la final contra Tigres
Fidel Martínez, tras fallar el penal en la final contra Tigres (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Pensar que el torneo de Pumas se resume en un equipo que murió en pie de guerra en la final y que tuvo una Liguilla donde mostró sus carencias, sería contar solo un capítulo de su historia en el Apertura 2015. Universidad Nacional tuvo un semestre donde sobrepasó sus expectativas. Fue  paso a paso. Apeló a la cautela. No alardeó y estuvo a un suspiro o mejor dicho, a una serie de penales mejor tirada para coronar su campaña de ensueño.

La temporada comenzó con objetivos claros, conscientes de su situación. Pumas inició el torneo empatado  en el décimo tercer lugar en la tabla de cocientes (82 puntos y a nueve unidades de Dorados, último de la porcentual). Situación por la que se dijo prioritario alejarse del infierno del descenso. ¿Cómo hacerlo? La directiva auriazul planificó sumar 26 puntos en la campaña para retirarse de este tema y, de paso, calificar a la Liguilla, uno de los deberes de un equipo grande en México.

Las cosas comenzaron a salir bien. El cuadro de Guillermo Vázquez se estrenó venciendo a Rayados (3-0). Los tres puntos contra los regiomontanos, solo sería un anticipo de lo que vendría: el cuadro de la UNAM se embriagó de victorias y, apenas en la fecha 13 cuando derrotó a domicilio al León (1-3), cumplió su primera meta al romper su meta de unidades planeadas. Eduardo Herrera destacó esta situación: “Conseguimos el primer objetivo que nos habíamos trazado que eran los 26 puntos. Lográndolo ya nos replantearemos para ver qué es lo que sigue".

Lo que siguió fueron metas extras para el cuadro universitario. Para la jornada 16, los del Pedregal aseguraron el liderato general y el pase a la Copa Libertadores del 2016, certamen que no juegan desde hace una década.

Luego, vino su gris actuación en Liguilla, donde pasaron con reglamento en mano en cuartos de final ante Veracruz y con plegarias para eliminar al América en semifinales. Su pase a la final les aseguró su aparición en la Copa de Campeones de Concacaf del año entrante, otro certamen que no disputan desde el 2012.

Con objetivos cumplidos en cuanto a puntos conseguidos, pase a Libertadores y Concachampions, Pumas terminó el semestre con 117 puntos en la tabla del descenso. A 26 unidades de Morelia, penúltimo de la porcentual y reforzando la buena campaña que realizaron. En Universidad, tienen más que contar que perdieron heroicamente una final.

Alcoba, clave y prioridad

Uno de los pilares que tuvo Universidad Nacional este torneo, fue Gerardo Alcoba. El zaguero central fue pieza clave de la zaga que terminó como la segunda mejor defensiva de la Liga. Además de su aporte en la última línea, el uruguayo jugó todos los minutos del certamen (dos mil 70) y marcó tres goles. El último de ellos en tiempo extra de la final, para mandarla a serie de penales.

Al ser uno de los indiscutibles en el once inicial de Guillermo Vázquez, Pumas tendrá que poner rápidamente manos a la obra, puesto que se le acabó su año de préstamo con la institución. Si Universidad Nacional quiere mantener a uno de sus estandartes, tendrá que negociar su carta con la Liga Universitaria de Quito, equipo que es dueño de su pase.