El desahogo de Dante; Pumas vence a Chiapas

Un error del portero chiapaneco, Alfredo Fraustro, marcó el destino del encuentro, del cual los universitarios se quedaron con los tres puntos

Dante López con Daniel Ludueña
Dante López con Daniel Ludueña (AFP )

CIUDAD DE MÉXICO

Un partido que había resultado soso la mayor parte, con un sol tan fuerte que invitaba más al bostezo, acabó con las manos en los cabellos, con gritos y encares entre los jugadores de Pumas y Jaguares que se dedicaron uno que otro cariño. Pues bien, al final Pumas ganó 2-1 a Jaguares, con Dante López desempolvando el traje de héroe ante una afición que se aferra a verle como villano. El guaraní consumó un triunfo capital para Universidad en sus aspiraciones de meterse a la Liguilla, tres puntos que lo catapultan hasta el tercer puesto de la clasificación.

El juego entre universitarios y chiapanecos tenía su riesgo para uno y otro, cualquier despiste podría significar mucho daño para las aspiraciones mutuas, con los dos equipos rodando la zona de calificación, privó más la cautela que el juego abierto. Fueron los visitantes los que transmitieron la sensación de estar un poco más centrados, pero poco a poco Universidad se fue asentando, aunque carecía de claridad en la última zona.
Una vez más el oportunismo volvió a CU, lo hacía con Alejandro Palacios reaccionando a tiempo para contener un tiro de Luis Robles que fue desviado por la defensa, la pelota se envenenó, pero el Pikolín reaccionó y devolvió la calma. Pumas iba a lo suyo, con sus esfuerzos, sus chispazos, aunque sin certeza en la zona de creación y definición. 

Se imponía el juego impreciso en uno y otro bando. Entonces apareció un yerro que cambió el guión e inclinó la balanza de lado universitario. Una pelota —en apariencia sin mayores problemas— fue retrasada por Bruno Batista para el portero Frausto, la acción hubiera resultado de trámite e intrascendente si no es por el hambre de Dante López, el paraguayo fue a apretar al arquero chiapaneco que se hizo un nudo con la pelota en los pies, el guaraní le robó la bola y acabó empujándola al fondo al minuto 35. Mérito total y completo de Dante que la peleó hasta el final. 

Por unos momentos se encendió Pumas. Ludueña, dentro del área, centró raso para Dante, pero en esta ocasión el paraguayo quedó corto en su barrida. Jaguares estaba desnortado, y, por fin, apareció la lucidez en los jugadores universitarios que armaron una de las mejores jugadas que se les han visto en el torneo.

Futbol en estado puro, pase, precisión, velocidad y acierto, todo se conjunto cuando Velarde apareció por izquierda, el Chispa se acompañó con Ludueña, el defensa picó y Daniel tocó de primera intención al hueco, una pared que rompió a la zaga chiapaneca. Efraín ingresó al área grande y mandó un pase raso, preciso para que Dante, bien ubicado en la posición de ‘9’ empujara la pelota con el arco pleno. Era el tiempo agregado y Pumas se encaminaba a ganar en Ciudad Universitaria.

Mención especial merece Dante, un tipo que no para de luchar, de sacrificarse fuera de su zona. Al paraguayo se le juzga por lo que falla a gol, ahí las críticas son justas, pero en la misma medida se le debe valorar el resto del trabajo que ejecuta en la cancha.

A la vuelta de los vestidores Jaguares mostró una cara más determinante, tuvo minutos en los que apretó a Universidad, pero no tuvo ocasiones claras. Pumas enfrió el juego y otra vez el partido se hizo somnoliento. No había noticias en la cancha para levantase de los asientos hasta que Jaguares descontó la pizarra.

En un tiro de esquina un jugador chiapaneco trató de rematar, la pelota se elevó y nadie en la zaga de Pumas reaccionó, cuando la bola iba cayendo Avilés Hurtado —ante la mirada contemplativa de la zaga— remató de chilena para vencer a Alejandro Palacios y poner el 2-1 al 79’.
Entonces sí que el juego se encendió, todos despertaron y se pasó del gozo al suspenso, de los bostezos al vértigo. Alejandro Palacios tuvo una atajada que evitó el empate. Javier Cortés, tras una gran combinación con Ludueña, remató cruzado en el área, pero la pelota se fue mordiendo el poste. El propio Javier tuvo una acción más en la que no pudo definir. 

Se acabó el juego con la tensión entre los chiapanecos Muñoz Mustafá y el portero Frausto que buscaron a los Pikolines. No pasó a mayores, pero los últimos diez minutos y ese alboroto fueron lo que rompió el tedio del partido.

Pumas se llevó el triunfo, el equipo mantiene la misma cara oportunista, es bueno que siga resolviendo en las áreas, pero eso será mejor si encuentra una constancia, y —evidentemente— una evolución futbolística y más volumen de juego. Si lo hace llegará reforzado a la Liguilla (siempre y cuando califique), si no, en el mismo sentido, la fiesta grande será una ruleta rusa.