El momento de Dante

El paraguayo podría asumir el lugar de Fidel Martínez ante Chiapas, pero su presente desalienta; registra casi un año sin marcar gol y más de ocho meses sin completar 90 minutos

Dante López, delantero de Pumas
Dante López, delantero de Pumas (Mexsport)

Ciudad de México

Hay jugadores que viven de revanchas, que esperan oportunidades que parecen difíciles de llegar y de ahí se afianzan para tomar un camino ascendente dentro de una rutina que no incluye demasiadas satisfacciones.

Este domingo, en la cancha del estadio Olímpico Universitario, Dante López tendrá la oportunidad de de revertir una seguidilla de meses dentro de la penumbra.

El paraguayo se perfila para suplir a Fidel Martínez, quien cumplirá con un juego de suspensión ante los Jaguares de Chiapas. El delantero guaraní es un recambio recurrente en los encuentro de Universidad, con los años, su categoría ha perdido lustre de antaño y ahora sus actuaciones se limitan para cumplir con una labor de refresco sobre el campo.

Dante, de todas las confianzas de Memo Vázquez, suma cantidades mínimas de minutos sobre la cancha, en comparación de la titularidad e importancia que poseía en el pasado, incluso, fue pieza fundamental en títulos conquistados.

Hoy, el paraguayo suma 144 minutos repartidos en 12 encuentros, en todos, partiendo desde el banquillo de suplentes. Su último duelo como titular lo disputó frente a los ya descendidos Leones Negros, en el pasado mes de abril y abandonó la cancha al 54', dejando su lugar a Jesús Gallardo un canterano del club.

Desde febrero no registra los 90 minutos sobre el terreno de juego en actividad de Liga y peor aún, desde noviembre del 2014 no se hace presente en el marcador.

Si bien un delantero vive de la cuota que puede marcar en el arco enemigo, lo de DL9 es para destacar: ha suplido su mala fortuna con desgaste, esfuerzos y tratando de cumplir, incluso, con funciones defensiva; en la actualidad, con el ataque de Pumas en impecable forma (30 dianas en 13 encuentros), se le abre la posibilidad de iniciar de nueva cuenta y marcar su territorio con lo que desde hace mucho no consigue.

EL CALVARIO

A sus 32 años, pocos son los que no reconocen el sacrificio con el que el guaraní se empela en la cancha, pero las estadísticas reflejan sus carencias: en los más recientes mil 31 minutos, Dante solo completa un pase para gol como su aproximación más efectiva dentro de sus funciones primarias.

Son 23 partidos sin festejo colectivo, 23 compromisos en los que el sudamericano ha salido del campo con la cabeza baja, más allá del resultado final. Y para mayor presión al periplo que ha tenido que librar el ariete, tendrá que llenar los zapatos del recién llegado Fidel, que, contrario a su personalidad, se ha ganado a la afición por la desfachatez con la que se conduce y encara cada pelota.