Zaguero y goleador

Gerardo Alcoba ha refrendado en la cancha los antecedentes que lo trajeron a México; con Pumas ya registra dos jornadas anotando

El festejo eufórico, la manera más recurrente de gritar el gol para Alcoba
El festejo eufórico, la manera más recurrente de gritar el gol para Alcoba (Mexsport)

Ciudad de México

Pocos conocían a Gerardo Alcoba cuando la directiva de Universidad Nacional anunció su llegada a Pumas, a mediados de diciembre pasado, para disputar el Torneo Clausura 2015 y suplir la baja de Marco Palacios. Precedido de una fama de central fuerte, y que regularmente se incorpora al ataque para tratar de ofender al rival, al charrúa le han bastado apenas cuatro fechas para ilusionar a la afición auriazul con un desempeño que promete inmediata entrega e identificación con los colores de la institución felina.

"Vengo a Pumas, porque representa el reto más grande de mi carrera. Vengo a brindarme al máximo", dijo Alcoba Rebollo a su llegada al aeropuerto de la Ciudad de México y aunque apenas han transcurrido algunas semanas desde su arribo, el defensor ya ha dejado buenas impresiones y gratos comentarios a su alrededor. Con 360 minutos disputados en el certamen y con dos anotaciones a consecuencia de su participación, el zaguero ha refrendado la confianza de Guillermo Vázquez, su entrenador.

Su desempeño le ha comenzado a dar dividendos y cariño dentro de la afición azul y oro.

Gerardo se ha acoplado rápidamente a la manera en la que funciona el elenco de Ciudad Universitaria y, pese a que su contrato actual indica que estará en las i las de Pumas a préstamo, tan solo por un año, su funcionamiento ya es alabado por los altos mandos auriazules:

"Los refuerzos se han visto bien, algunos mejores que otros, pero es una cuestión de adaptación.

El caso de Gerardo (Alcoba) es diferente, porque cayó muy bien desde el primer partido. Es prematuro para pensar en hacer juicios", reveló Antonio Sancho, vicepresidente deportivo del club, la semana pasada, antes de viajar a Guadalajara, para enfrentar al Atlas.

Alcoba, factor de equilibrio en Pumas. Zaguero y goleador. El uruguayo, además de su faceta en el campo, también adopta un papel de líder; el uruguayo da indicaciones, levanta la voz, habla fuerte cuando las cosas no pintan bien y, por si fuera poco, se suma al aparato ofensivo en balones parados, generalmente, cuando conecta el esférico en estas jugadas, culmina en gol.

El gol fue muy importante, más porque fue al inicio del partido. El remate de cabeza es parte de sus cualidades y nos funciona, defensivamente también hizo un gran partido", aseguró Memo Vázquez sobre el charrúa, luego del cotejo contra Toluca, en su debut como goleador.

VERÓN, SU ESPEJO

Con 30 años y experiencia en el futbol de su país y fuera de él, así como en la selección uruguaya, Pumas representa su quinto equipo. Llegó procedente de la Liga Universitaria de Quito, en donde también se dio a conocer por sus condiciones defensivas y sus anotaciones; ahora, Gerardo ha

reiterado en más de una ocasión que el jugar al lado de Darío Verón le sirve para mejorar y erradicar errores del pasado, pues ve en el paraguayo un referente en su posición, del que quiere seguir aprendiendo, pese a que ambos son veteranos.

"Jugar al lado de él (de Verón), sin duda, te hace mejor, te ayuda a estar atento; uno trata de copiarle lo que más puede, porque es una i gura de este equipo. Trato de complementarme bien", advirtió Alcoba; mientras que el propio Darío coincide con que se entienden cada vez más: "No ha sido problema (la adaptación). Estoy acostumbrado a jugar con muchos compañeros en la central y Gerardo lo hace bastante bien ahí", consideró el capitán a inicios de enero.