Pumas vs. Tigres; o ganar como sea vs. ganar dominando

La final del Apertura 2015 enfrenta dos equipos que llegan con circunstancias diferentes: por un lado, Universidad Nacional llega derrapándose y a marchas forzadas a la serie por el campeonato; por otro, los pupilos de Ricardo Ferretti arriban a la serie final luciendo dominadores

Dos estilos muy diferentes pelearán por el título del Apertura 2015
Dos estilos muy diferentes pelearán por el título del Apertura 2015 (Mexsport)

Ciudad de México

Ganar como sea o ganar convenciendo. Caminos diferentes, sin duda, e igual de eficaces para llegar a la final del futbol mexicano. Ese es el sendero que han elegido o que, por las circunstancias, han seleccionado Pumas y Tigres, quienes se medirán en doble duelo para decidir el nuevo campeón del futbol mexicano.

¿Quién lo diría? Pumas, líder goleador del Apertura mexicano (37 goles, contando solo fase regular) y segunda mejor defensiva (20 tantos permitidos, mismo orden de criterio), mostró sus carencias para llegar a la final. En cuartos de final, sufrió contra Veracruz, equipo al que tuvo que eliminar apelando a la tabla general (1-1; global). Luego, en semifinales, soportó a un América avasallador que los puso contra la pared con nueve hombres para avanzar a la final (4-3; marcador agregado). Sin embargo, en ambos casos salió vencedor.

No solo pasa por lo ajustados que estuvieron los marcadores globales, además, pasa por el trámite de ambas eliminatorias. En los dos juegos de vuelta, Univerisdad Nacional terminó con rosario en mano y los once hombres detrás del balón. Guillermo Vázquez, incluso, improvisó en algunas posiciones. Ejemplo claro fue como, a partir del minuto 70 del duelo de vuelta contra las Águilas, sacó a David Cabrera, Fidel Martínez y Eduardo Herrera para poner un inédito parado táctico con Matías Britos, Daniel Ludueña y José Carlos Van Rankin, con el objetivo de contener los embates azulcremas.

También aprovecharon otros aspectos a favor como las poco certeras decisiones arbitrales. La mano en el área que no se le marcó a Gerardo Alcoba en el encuentro contra Veracruz en CU, un ejemplo de ello; además, sacó provecho de las expulsiones (dos por duelo), como fue en ambos compromisos en la serie contra el América. Los pupilos de 'Memo' contaron con fortuna para llegar a esta serie final

Tigres, el otro lado de la victoria

Si en el seno los capitalinos terminaron sudando, en el cuadro de San Nicolás de los Garza finalizaron con un poco más de serenidad. Tigres, si bien no tuvo un día de campo para llegar a la final, pasó con mucha más tranquilidad a la serie por el campeonato.

Con los regiomontanos no hubo dudas: fueron mejores que sus rivales. Primero, eliminaron a Chiapas, que presentó su mayor resistencia en el Universitario; aunque, en el duelo de revancha en el sureste mexicano, terminó siendo maniatado por el cuadro que dirige Ricardo Ferretti, que terminó echándolo de la Liguilla con base en golazos (1-3; global).

Toluca, sinodal de los regiomontanos en semifinales, fue una situación similar. Les costó en el 'Volcán' (0-0; marcador), pero en el duelo de vuelta en el Nemesio Diez lograron superar a los mexiquenses. Lo sobresaliente, no solo pasó por los brillantes contragolpes que terminaron en el 0-2 final, sino la manera en que les quitaron la posesión del balón y secando al cuadro que dirige José Saturnino Cardozo, que solo pudo rematar en dos ocasiones a gol.

Cabe señalar que cuando Tigres no encontraba la forma de poner en apuros a sus rivales, aparecían sus individualidades. Prueba de ello fue los dos tantos en el duelo de ida contra Chiapas, obra de André-Pierre Gignac, de tijera, y de Damián Álvarez, un zapatazo al ángulo derecho de la portería chiapaneca.

Ya sea por aprovechar las circunstancias o por un futbol eficiente, ambos equipos hicieron lo suficiente para llegar a la final. Y, ya sea en el mismo tenor o mutando su camino, tratarán de levantar el título del balompié azteca.