Pumas y Tiburones sin daños en CU: 0-0

Universidad sigue sin ganar como local en el Apertura 2013; ya ha jugado siete partidos en el Olímpico y en todos ha salido abucheado por su afición

Pumas y Veracruz
Pumas y Veracruz (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Lo mejor que le puede ocurrir a Pumas es que el torneoacabe, que se empiecen a replantear las cosas y que las acciones que mejoren el equipo se ejecuten de manera concienzuda. Universidad mantiene la deuda enorme con su gente, el equipo es incapaz de ganar en CU, le duele jugar en su propio campo. Ayer su desempeño apenas le alcanzó para empatar a cero goles con Veracruz.

Pumas jugó su séptimo partido como local, su cosecha en todos los sentidos es paupérrima: cero triunfos, dos empates y cinco derrotas; apenas dos golesconvertidos y 12 goles permitidos. Una situación deprimente para una afición que ha empezado a alejarse de las butacas, que ha visto disminuir su fe. Y los que van, vuelven a salir con gesto de impotencia.

José Luis Trejo, entrenador de Pumas, deberá tener claro, a final del torneo, qué jugadores merecen seguir en el club, en su pensamiento se gestará una resurrección deportiva que le devuelva a la institución el prestigio deportivo, porque al día de hoy, Universidad es un equipo llano, plano; lejos de la grandeza que se ganó cuando imprimía mayor valentía en la cancha.

La impotencia del entrenador es evidente cuando no ve una carburación adecuada, cuando las ejecuciones no salen conforme a lo planeado, con las desatenciones en defensa, sin profundidad en las bandas, y la carencia de remates. Si la directiva anunció a media semana que habrá retoques en la plantilla, el técnico no dudó en señalar que en la parte ofensiva es donde aprecia urgentes incorporaciones.

Ayer, contra Veracruz, el entrenador volvió a modificar su once, una muestra clara de que las evaluaciones siguen. José Luis dio entrada a Carlos Campos en la media canchay en ataque a Daniel Ramírez, el examen de ambos duró 45 minutos. Campos tuvo un comportamiento discreto en la medular y Ramírez mostró ímpetu, pero le hace falta más rodaje, un par de pases buenos, un tiro estrellado en la defensa y un cabezazo por encima.

De hecho, el juego contra los Tiburones no arrancó bien para Universidad, los visitantes salieron encendidos en los primeros minutos y Alejandro Palacios tuvo que salvar la caída de su arco, en una pelota a la espalda de los defensas, Reyna bombeó el balón, pero el portero evitó el gol con un manotazo, aunque dejó la pelota suelta y Cristian Martínez cabeceó, la detuvo Marco Palacios, quien la dejó de nuevo a Reyna, éste disparó y la estrelló en un defensa y otro remate de los
Tiburones se fue por un costado.

Minutos más tarde, Martínez Borja volvió medirse a Palacios y un desvió del arquero conservó el cero. Veracruz atacaba con peligro, pero a los Tiburones se les acabó la gasolina y el partido se emparejó en medio campo, porque Universidad no transmitía peligro a la ofensiva.

Fue hasta el minuto 34 cuando Cortés recibió un pase filtrado de Ramírez, parecía la jugada ideal para que Javier pateara a gol, pero en una muestra de la desconfianza que le invade, optó por mandar un centro raso que la defensa jarocha despejó. Luego el propio Cortés generó una jugada en la que entró al área y disparó con derecha, pero el portero, Edgar Hernández, desvió el tiro.
Luis García ingresó en el complemento y el ataque universitario tuvo cierta mejora, porque la puntería auriazul continuó perdida. Un cabezazo de Verón, en un tiro de esquina, se fue por encima del travesaño. Un tiro de Orrantia desde fuera del área fue desviado por el portero, y un remate de Ariel Nahuelpán que estrelló en el arquero, fueron los avisos más peligrosos de los locales.

Veracruz tuvo sus ocasiones, dos claras y de mayor peligro, un cabezazo de Cristian Martínez que se fue desviado y una jugada personal de Ángel Reyna, quien se deshizo de Verón, pero su tiro final fue salvado con un buen manotazo de Palacios.

No hubo más, al final del partido la impotencia y los abucheos volvieron a presentarse sobre los jugadores universitarios. Solo falta un juego más en CU para que la pesadilla termine, será ante Cruz Azul, un partido que podría servir como pequeña alegría o ser el último martillazo sobre el ataúd universitario.