La Cantera sin rumbo

A consideración de Braulio Luna, las fuerzas básicas de Universidad han dejado de producir elementos de calidad, como ocurría en antaño


Rafael García, Braulio Luna y Antonio Sancho en su tiempo como universitarios
Rafael García, Braulio Luna y Antonio Sancho en su tiempo como universitarios (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Braulio Luna perteneció a otro tipo de futbol, también a unos Pumas muy diferentes. El 7 de noviembre de 1994, ante Tigres, este antiguo mediocampista debutó en el máximo circuito y lo hizo para comandar una generación brillante en Universidad Nacional; si bien no consiguieron plasmar su nivel de juego con un título, el aficionado azul y oro recuerda con cariño a oncenas integradas por él, Rafael García, Antonio Sancho, Israel López o Jesús Olalde, todos, portadores de un ADN que tiempo después sufriría cambios.

Si bien Luna emigró al América en el mejor momento de su trayectoria (Invierno 1998) tiene claro que La Cantera era donde se desarrollaba el talento que tiempo después nutria a las distintas selecciones nacionales. Hoy, sin embargo, esto ha cambiado. El paso de los años ha deteriorado los métodos y enseñanzas que a él y a una camada de brillantes futbolistas, le brindaron las bases para desarrollar una trayectoria en el balompié mexicano. Luna lamenta la actualidad de estas fuerzas básicas.

“Ha sido una situación complicada… Sí ha cambiado la formación de jugadores en Pumas, de todo, desde lo futbolístico, hasta lo mental. Ahora, un jugador joven que entrena con el primer equipo, se siente en los cuernos de la luna, como si ya estuviera hecha la tarea y no es así, apenas es el comienzo. Me parece que esto también pasa por los entrenadores que los tienen en categorías previas. Quizás el error es hacerlos sentir uno más, cuando en realidad son novatos; hay que aterrizarlos”.

Luna se distinguió durante gran parte de su carrera por utilizar melena larga y algunas excentricidades en cuanto a su look, pero, de acuerdo con su versión, siempre mantuvo los pies en la tierra; hoy, al menos con las fuerzas básicas de Pumas, focaliza ciertas distracciones, situaciones que hacen que los jóvenes mantengan su mente ocupada en diversas situaciones fuera de la propia cancha.

“Los chavos están más preocupados por Twitter, por comprarse los lentes de moda o ver qué nuevo peinado trae Cristiano Ronaldo, antes de preguntarse cómo le hizo este cuate por llegar a donde está; es un mal generalizado, pero son los entrenadores quienes deben orientarlos, volverlos profesionales en todos los sentidos. Entiendo que ahora es Sergio Egea el encargado de la dirección de La Cantera, y ojalá que tenga el filtro adecuado, para elegir a los chavos que reforzarán el primer equipo desde inferiores”.

No todo es oscuridad en el Pedregal. A Braulio Luna le agrada la designación de Paco Palencia al frente de Universidad Nacional y espera que con él como técnico, los resultados positivos regresen; Braulio consideró que, pese a las bajas de Ismael Sosa y Luis Quiñones, el plantel auriazul es competitivo.

“Palencia se me hace una buena opción. Paco se formó en Cruz Azul, pero consumó su carrera en Pumas; tiene crédito en la institución por la identificación con la gente, y esa será su mayor ventaja en una temporada que se avecina difícil. Es un técnico joven, una propuesta diferente, y aunque tiene a un plantel con aspiraciones a calificar a la Liguilla, las ausencia pesarán”.

SUEÑO FRUSTRADO

En vísperas de los Juegos Olímpicos de 1996, en Atlanta, Braulio Luna quedó fuera de la selección que dirigía Carlos de los Cobos, debido a un esguince de tobillo; pertenecía a una generación que integraban Jesús Arellano, Germán Villa y Cuauhtémoc Blanco. Pese a las amplias expectativas, y luego de librar un grupo en el que también compareció Italia, Corea del Sur y Ghana, México cayó en cuartos de final, frente a Nigeria (2-0). El ahora analista de TDN observó todo desde casa, con la impotencia propia de la derrota. “Ya estaba concentrado para jugar los Olímpicos, realicé toda la fase previa con una camada extraordinaria de futbolistas, que venía precedida de unos Juegos Panamericanos, un año antes, con la consecución de la medalla de plata; me lesioné en un partido de preparación, ya cuando faltaban muy pocos días para el inicio del torneo. Es algo que sigo lamentando; la lesión me alejó de mi nivel”.