En Pumas aguardan por Diego Lagos e Ismael Sosa

Los dos refuerzos de Universidad han tenido poca actividad, su integración ha progresado y ahora está en ellos ganarse más minutos, ninguno se ha desesperado, y mantienen la convicción de tener éxito con el conjunto auriazul

Diego Lagos e Ismael Sosa hablan sobre su actualidad en Pumas (Higinio Robles)

Ciudad de México

Poco se puede relatar de Ismael Sosa y Diego Lagos, los jugadores argentinos que llegaron a Pumas para la presente campaña han tenido escasa actividad. Como era de esperarse, a los dos les costó el proceso de adaptación, sobre todo porque arribaron casi sobre la hora y en el caso de Lagos la llegada del transfer se retrasó.

Dentro del vestidor se les tiene por buenos tipos, chicos que han entrado bien en la dinámica del grupo y que ahora depende de ellos ganarse minutos. Dicen que tienen buenas condiciones, que llegará el momento para que aporten al grupo y que su futbol potenciará al equipo. La directiva, el cuerpo técnico y sus compañeros les tienen fe.

Sosa es quien más ha jugado, goza de 73 minutos en la Liga y 168 en la Copa. Ha entrado para acompañar al centro delantero, él mismo se define como media punta, el tipo que se mueve por detrás del eje de ataque y con disposición para tirarse a las bandas. Hasta ahora lo más destacado que ha tenido en la Liga BBVA Bancomer fue un remate con la pierna derecha en el partido de la Jornada 3 contra Toluca, un tiro envenenado que Alfredo Talavera impidió que fuera gol. En el último partido contra León, Ismael se quedó en la banca.

Lagos es el refuerzo que menos minutos acumula, apenas 28 en Liga y 135 en la Copa. El volante argentino tuvo problemas desde el inicio con el papeleo entre federaciones, después sufrió de malestares estomacales. Tuvo su debut hasta la Jornada 4 en el partido contra Tigres, 28 minutos en los que mostró que por la banda izquierda puede aportar desequilibrio. En el juego contra León se volvió a quedar con el peto de suplente.

"Trabajan bien", sostienen desde el cuerpo técnico. "Son buenos compañeros, nos ayudarán mucho", dicen los jugadores. Por ahora, los dos elementos mantienen la calma, no se sienten presionados; en los días difíciles se les cuidó para que no se les cargara mayor responsabilidad, y ahora que el equipo ha entrado en una buena inercia, hacerse de un lugar en el cuadro titular es complicado.

Tener minutos está caro en Universidad. Sosa tiene por delante a Bravo que vive en estado de gracia, a Dante que también busca su plaza y Ludueña que ha mezclado bien con el centro del campo y como enganche.

Lagos no se tiene que ganar la vida en la parte de ataque, su sitio está pegado a la raya de cal por izquierda, un puesto en el que también ha aparecido Dante, el fin de semana lo hizo Fuentes y Bravo también suele jugar en esa banda. Habrá que ser paciente.

Ayer, Pumas jugó un partido amistoso contra el Galaxy de Los Ángeles, los universitarios, con cuadro alterno, vencieron 2-1 a los estadunidenses. Sosa marcó los dos goles y Lagos tuvo un buen desempeño, dio el pase para el segundo tanto; los dos salieron con una inyección de moral, convencidos que poco a poco tendrán más peso en el equipo.

"Anotar siempre sirve para tomar confianza, se pudo dar lo del gol, sería bueno que fuera el fin de semana, pero se va a ir dando", dijo Ismael, el delantero señaló que la desesperación no le ha invadido, pero aceptó que "me gustaría jugar más minutos, pero el equipo está bien y cuando me toque estar hay que aprovecharlo, el profe (José Luis Trejo) sabrá cuándo podré jugar".

Ismael entiende que la racha que ha tomado el equipo con tres victorias en fila le exige más para ganarse un sitio. "Mientras el equipo gane, mejor, porque hay que sacar a Pumas adelante, ya me tocará jugar, mientras el equipo esté bien me toca esperar. Los delanteros viven del gol, a mí en la U. Católica me tocó estar muy bien y ahora estoy tratando de sumar minutos".

En tanto, Diego Lagos comentó que "necesitaba minutos de juego, fue una buena práctica para seguir poniéndome a punto, me sentí bien físicamente y con la pelota, creo que después de cómo me sentí hoy (ayer), ya estoy a disposición, puedo ingresar en cualquier momento, pero sé que debo trabajar muy duro y seguir mejorando".

Diego subrayó que no hay presión extrema por estar en la cancha. "Sé que es cuestión de tiempo, si me mantengo bien y trabajando en cualquier momento se dará. El futbol es trabajar y sacrificarse día a día para cuando el entrenador disponga que juegue, aprovecharlo. El equipo está jugando bien, tengo que brindarme al máximo en cada práctica para que el entrenador confíe en mí".