Se reparten las culpas

Roberto Rodríguez, ex médico de Pumas, dijo que Martín Bravo recurrió a un tratamiento de ozono sin que él lo supiera, la directiva y el jugador niegan que fuera así y dicen que no había confianza en el cuerpo médico 

Martín Bravo, artillero de Pumas
Martín Bravo, ex artillero de Pumas (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

El 16 de marzo, cuando Martín Bravo aún era jugador de Universidad, salió de cambio por una lesión en el muslo derecho, en un partido entre Pumas y Atlante. Cuatro meses después de caer lesionado, el atacante reapareció anoche en un duelo oficial con León, su nuevo club, en la Conchampions. El mismo día que Roberto Rodríguez Nava, ex médico de Universidad, dijo que su salida del club pudo haberse debido a que le cargaron la lesión del delantero argentino, quien, según Rodríguez Nava, se sometió a un tratamiento de ozono sin que él tuviera conocimiento de ello.

En una entrevista en el programa Los Capitanes de ESPN, Rodríguez Nava apuntó que "Probablemente se complicó una lesión de Martín Bravo. Todos sabemos que no fue culpa nuestra. Hubo un tercer involucrado, pero me la cargaron a mí y a lo mejor eso fue lo que decidió mi salida". El médico añadió que "la lesión se le iba cerrando y cicatrizando bien. Estamos en la quinta semana, pero Martín ya estaba desesperado. No sé quién le aconsejó ponerse ozono y eso le produjo una lesión mayor. Entonces es como si nosotros hubiéramos tenido la culpa. Le dijeron que se pusiera un tratamiento aparte... Él no me comentó nada. No me dijo nada", dijo el galeno a ESPN.

LA VERSIÓN DE PUMAS

Mario Trejo, vicepresidente deportivo del conjunto universitario, en entrevista con La Afición, habló de la situación y señaló que " la actitud de Roberto (Rodríguez) no está siendo la correcta. El doctor es un gran profesional, pero el aspecto médico se le salió de control en el primer equipo. Existía mucho deterioro y, ante la desconfianza de los mismos jugadores hacia el trabajo médico, ellos se veían en la necesidad de recurrir a otros métodos. Supe todo lo que aconteció con Martín Bravo y los procesos a los que se sometió, al igual que otros futbolistas del equipo, porque ya no confiaban en su proceso de recuperación cuando estaban lesionados".

El directivo subrayó que "no solo fue el hecho de que Martín no se recuperara. Roberto está mal enfocado. Hubo situaciones nada agradables y que además crearon inseguridad por parte de los jugadores hacia el cuerpo médico. Hubo muchas quejas y yo vi cosas nada gratas, que no pienso ventilar, pero que orillaron a su salida" de la institución después de 25 años en el club.

LA VERSIÓN DE MARTÍN

Martín Bravo, vía telefónica desde El Salvador, atendió a La Afición y señaló que no sabía los motivos por los que "dijo eso el doctor, nunca me inyecté ozono, no sé por qué sale con esto, siempre seguí su tratamiento al pie de la letra, en un momento dado sí llegué a desesperarme porque ya había pasado mucho tiempo de la lesión y no regresaba. Todos los estudios que me hicieron fue en Pumas y con la autorización del club, en todo momento sabían lo que hacía, una vez llegué a ir a la cámara hiperbárica y se lo pregunté a él (Rodríguez Nava) y me dijo que no era bueno, eso fue todo. No sé de dónde sacó o quién le dijo que me había inyectado ozono".

Bravo matizó que en una reunión con Mario Trejo, y el propio doctor se decidió acudir a un tratamiento alterno para buscar superar la lesión. "Siempre hablé las cosas de frente, en ese momento ya habían pasado cinco semanas y no salía; el doctor me dijo que en cuatro semanas o cinco ya tendría que estar y no estaba, seguía con la lesión como si fuera nueva, en ese momento hablé con Mario y el doctor Roberto, entre los tres nos pusimos de acuerdo y me dieron la autorización, era de su completo conocimiento y él (Roberto Rodríguez) estaba en comunicación con la gente que me hizo el tratamiento y sabía lo que me estaban haciendo".

Sobre el tratamiento alterno al que recurrió, dijo que se trató de "un estudio de PRP (Plasma Rico en Plaquetas) eso fue lo único que se me hizo, él sabe que siempre fui un jugador responsable el tiempo que estuve ahí, le consultaba hasta para tomarme una pastilla para el dolor de cabeza. Nunca me apliqué ozono ni desobedecí las órdenes de la directiva".

Martín se dice extrañado por lo declarado por el médico Rodríguez Nava y reitera que nunca se automedicó y que "por mi culpa no lo corrieron, si él hizo las cosas mal o ya venía mal con el club no era mi problema, estaba consciente que otros jugadores se atendían con otros médicos, porque no confiaban en el cuerpo médico del club, eran muchos".