Esta lesión no me detendrá: Martín Bravo

Con los dos goles al Atlante, el argentino rebasó su marca de goles; hoy será valorado de la lesión en el muslo derecho, pero avisa que volverá para ayudar al equipo a calificar y pelear por el título de goleo

Bravo doblegando al arquero de Atlante
Bravo doblegando al arquero de Atlante (Mexsport)

Ciudad de México

A mediados de 2008 Martín Bravo aterrizó en Ciudad Universitaria, venía procedente del San Martín de San Juan, llegaba solo, porque primero tenía que demostrar su valía, si todo salía bien su círculo cercano le acompañaría. Sin embargo, no todo salió como se esperaba, Pumas le fichó por tres años, pero los conflictos con el club argentino que se aferraba a conservarle y no liberaba su pase internacional, lo obligaron a vivir una larga espera para que Martín pudiera debutar.

"Cuando llegué todo fue muy complicado, la habilitación no llegaba, pasaban las semanas y no podía jugar, el club y mis compañeros me apoyaban mucho, tuve que ser fuerte para aguantar la situación y después vinieron mejores cosas, pero desde que llegué a Pumas mi historia ha sido feliz".

En el Clausura 2009 el futbol le recompensó. Ricardo Ferretti le dio la titularidad, Bravo marcó su primer gol en la Jornada 2, en CU contra Santos, de penal y a Oswaldo Sánchez. En la fase regular marcó otros cinco goles para sumar seis y en semifinales anotó otro. Siete anotaciones que, hasta el domingo, era su mejor marca. En la Final contra Pachuca, cuajó la jugada en la que Muñoz Mustafá fue expulsado. Martín fue campeón con todas las de la ley.

Entonces vinieron los días duros para él y el equipo, temporadas aciagas. En el 2011 volvió a ser campeón, luego volvieron los altibajos que gobernaron a toda la institución. Había goles, pero no la cantidad que Martín esperaba.

En el Apertura 2013 Pumas vivió un torneo de los más difíciles a nivel institucional, Bravo también. La gente se metió duro con él. Escuchó de todo, pero el argentino apechugó. En diciembre se juró a sí mismo que se quedaba para reivindicarse.

En el Clausura 2014 los goles han abundado, suma 9 en 11 partidos, su contribución para el equipo ha sido destacada, el romance con la tribuna ha vuelto; sin embargo, Bravo cayó lesionado el domingo, este martes se le harán los estudios pertinentes para saber qué le ocurrió en la pierna derecha y el alcance de la lesión, aunque los primeros pronósticos son optimistas.

"Sin saber a detalle creo que puede ser una lesión de primer grado, se verá en los estudios, pero creo que mínimo uno o dos partidos no estaría. Son cosas del futbol que a uno le toca vivir, pero mentalmente estoy muy bien, fuerte, y esto no va a hacer que me caiga ni que me detenga, al contrario, tengo que recuperarme rápido, levantarme y volver con todo para seguir ayudando al equipo", dijo.

Pese al sabor amargo de marcar y salir lesionado, Martín conserva la ambición, señala que se esforzará por volver en el mejor nivel, pues el objetivo prioritario es lograr la calificación a la Liguilla y en lo personal buscará el título de goleo.

"Es una meta personal ser campeón de goleo, está en mi mente, siempre digo que el equipo es lo primero y en segunda instancia está poder hacer algo en lo individual, aportar más al equipo, tengo en mi mente volver con todo, seguir haciendo goles y ayudar al equipo a calificar y después buscar algo más importante como el campeonato".

Martín se ha superado a sí mismo, a la espera de saber cuántos juegos se perderá, hay camino para aumentar la cuota goleadora. Hace 10 años que Pumas no tiene un campeón del goleo, el último fue Bruno Marioni con 16 tantos. Por ahora Martín aventaja con dos goles a Enner Valencia (Pachuca) y con tres a Marco Fabián (Cruz Azul), Pablo Velázquez (Toluca) y Michael Arroyo (Atlante). El tiempo medirá qué tanto se puede seguir superando.