Con sabor a semis

Bruno Marioni desea un enfrentamiento entre Pumas y Boca Juniors en la antesala del duelo decisivo en la Libertadores; no olvida la Final de la Sudamericana

Bruno Marioni calificó el accionar de Pumas
Bruno Marioni calificó el accionar de Pumas (Mexsport)

Ciudad de México

La noche del 18 de diciembre del 2005 representa un amargo recuerdo para Pumas. En Argentina, aquel día, Boca Juniors se impuso en penales por 4-3 en La Bombonera, luego de un 2-2 global en 180 minutos, tanto en CU como en casa de los entonces dirigidos por Alfio Basile. Miguel España era el encargado del banquillo auriazul. Fue un trago difícil de asimilar para el grupo que enfrentó la justa. Era la Final de la Copa Sudamericana.

En la plantilla, aquel año Bruno Marioni se hizo cargo de los goles, el ariete terminó con siete anotaciones y se proclamó monarca de tantos al término de la competencia. Pero esta alegría no pudo equiparar quedarse al borde de un título continental. El Barullo no olvida aquel torneo y la impotencia que sintió esa noche. Él cobró y acertó el quinto penal.

"Esta es una nueva oportunidad para Pumas, tiene en el sendero a uno de los equipos más importantes a nivel mundial como Boca Juniors, y claro que se piensa en la Final del 2005. Fue una noche complicada en Buenos Aires. Pero si se le gana a Boca y se pasa a la Final y ahí también se pierde, no existe una revancha. Se necesita imponer condiciones frente a Independiente, luego medirse a Boca y de ahí catapultarse para ser campeones. Así estaría consumada una revancha, solo así", dijo el antiguo '9'.

Ahora, con la posibilidad de que ambos escuadrones se midan en las semifinales de la Copa Libertadores, siempre y cuando Pumas derrote a Independiente del Valle (Ecuador), este martes, Marioni se ilusiona con una especie de revancha, con un duelo que reivindique el maltrecho orgullo y esta vez, podría ser por una recompensa mayor, para acceder a la gran Final del certamen.

"Cualquier jugador, aficionado o directivo de Universidad tiene que pensar únicamente en Independiente del Valle. El enfrentamiento ante Boca sería como un premio y entiendo todo lo que incluye, esa carga emotiva de la Final perdida, y comprendo que tratarán de resolver la vuelta de cuartos de final con sabor a semis, yo lo haría también".

La satisfacción sería doble para Marioni Giménez, ya que años Con sabor a semis Bruno Marioni desea un enfrentamiento entre Pumas y Boca Juniors en la antesala del duelo decisivo en la Libertadores; no olvida la Final de la Sudamericana después de brillar en Universidad, tuvo un paso efímero en Boca, del que los recuerdos no son los mejores: "Con Pumas, enfrentando a Boca, logré ser campeón de goleo en la Sudamericana, pero hoy cambiaría ese cetro por el campeonato perdido. Aquello solo sirve para el ego, lo otro era un premio colectivo. En Argentina jugué poco y salí campeón de la Libertadores (2007). Le agradezco a la gente que en su momento confió en mí".

En cuanto a fortalezas y debilidades de Universidad Nacional, Marioni alabó la ofensiva del equipo, donde Ismael Sosa está llamado a ser un engrane relevante para el pase a semifinales de la Copa; El Barullo advirtió que la zaga de Pumas ha carecido de velocidad en el corte de los embates enemigos, situación que se vivió en Ecuador, en la ida frente al Independiente.

"El pasado debe quedar atrás al silbatazo inicial. El actual plantel cuenta con muchas situaciones a favor, no solo ante Boca, frente a Independiente también. De las dos llaves, en caso de concretarse, me encantaría ver a Pumas en la Final de la Copa Libertadores. El ataque, todos lo hemos visto, es lo mejor que tienen; en defensa quizás hay que ajustar un poco para robustecer a la hora de venir de atrás en los contragolpes", compartió vía telefónica.

Con el aval de Marioni, Pumas, en su cancha, pese al 2-1 que trajo de Ecuador, cuenta con amplias posibilidades para vencer e instalarse en las semifinales del torneo. Boca Juniors le espera a cualquiera de estos dos, garantizando un duelo durísimo. Más allá de la localía, a Universidad le mueve el recuerdo de la Sudamericana, de ajustar cuentas con los argentinos.