José Antonio García, central por naturaleza

El canterano de Pumas sigue su evolución dentro del primer equipo; suplió la baja del capitán Darío Verón ante Puebla y el viernes, ante Querétaro, volverá a hacerlo

Ciudad de México

La ausencia de Darío Verón en la primera jornada del Clausura 2014 podía encender las alarmas; sin embargo, ésta fue cubierta con atingencia por José Antonio García, uno de los chicos de casa que ha ido pujando por hacerse de un lugar en el primer equipo. Las notas del proceso que ha seguido Toño han sido sobresalientes.

Su inclusión al primer equipo se remonta a mediados de 2009. Después de conseguir el título ante Pachuca, Ricardo Ferretti decidió llevar a varios chicos a la pretemporada, la idea era que estos jóvenes se fueran empapando de todo el entorno que conlleva ser parte del primer equipo. Uno de esos chicos fue García.

Fue ganando minutos en torneos como la Concachampions, se entrenaba con el primer equipo y el fin de semana jugaba con la categoría Sub 20, del que llegó a ser capitán. Chico sobrio, es bien visto en el vestidor porque se empeña mucho en hacer bien su trabajo; cuando se percató que le hacía falta tono muscular se metió al gimnasio para ponerse a tono.

Tuca lo debutó en Concachampions el 18 de agosto de 2009 en un juego contra Comunicaciones de Guatemala. Pero la presentación en Liga tuvo que esperar un par de años. Cuando Guillermo Vázquez ya mandaba en el banquillo, debutó en el Cuauhtémoc en un triunfo agónico de Pumas por 2-1 sobre Puebla. Su primer gol como profesional lo marcó en el Nemesio Diez, un cabezazo en tiempos turbios, en el último torneo de Memo Vázquez.

Todos los entrenadores que ha tenido le han concedido minutos: en Concachampions, en la Copa, en la Liga; incluso, Antonio se alejó del centro de la zaga para jugar como lateral por derecha, tampoco desconoce el sitio, pero su hábitat natural es justo delante del portero. Desde el plano directivo se ha considerado que los refuerzos en ofensiva obedecen a que en jugadores como Toño reposa el largo plazo de la defensa universitaria.

Cerca de cumplir los 22 años, García es estandarte del presente y un proyecto a futuro. El domingo tuvo la encomienda de cubrir el hueco del capitán. Un reto mayúsculo en lo futbolístico y en lo emotivo, por lo que Darío representa en la actualidad para el club y para la tribuna, pero Toño mostró tablas. Jugó como líbero y su desempeño estuvo a la altura del puesto. Atento en las coberturas, se barrió a tiempo para robar un par de balones, marcó la línea en las pelotas paradas, se agregó en la táctica fija. No desentonó.

"Siempre es una gran responsabilidad cubrir a Darío, en el partido sentí bastante bien a la defensa, al final los goles son circunstancia de cómo se da el partido, pero atrás estuvimos ordenados", dijo Toño sobre su actuación del domingo pasado.

A García se le cuestionó si ve cercano el día de poder pelearle el puesto a Verón, pero es algo en lo que Toño no se desgasta. "Trabajo día a día para ser el mejor y para hacerlo lo mejor posible, y si juega Darío, o no, es decisión del entrenador; mi objetivo es jugar los más minutos posibles y ser referente ahí atrás".

Aclaró que más allá de quién esté en la zaga, las metas están bien delineadas, y en lo que compete a la zona defensiva "uno de los objetivos es volver a ser ordenados atrás, ser de las mejores defensivas, eso está claro en el grupo".

Y para el partido del viernes en Querétaro, García emitió detalles específicos. "Hay que ser más cuidadosos en la salida; en general, el funcionamiento estuvo bien, fuimos un equipo ordenado, que está atacando y quiere salir a luchar, ganar y proponer".