El goleador ambulante

Jonathan Ramis está ansioso por debutar con Pumas, y aunque se perfila como relevo en el ataque auriazul, desea brindarse a tope en cada juego

Jonathan Ramis, después de entrenar con Universidad
Jonathan Ramis, después de entrenar con Universidad (Mexsport)

Ciudad de México

A poco más de 500 kilómetros de Montevideo, capital de Uruguay, en la ciudad de Artigas,

Jonathan Ramis (6 de noviembre de 1989), hoy en día delantero de Pumas, nació y dio sus primeros pasos rumbo al profesionalismo dentro del futbol. El ariete siempre anduvo de arriba abajo, tratando de mejorar en los enfrentamientos del barrio su técnica individual, depurando su velocidad e intentando afinar su puntería. Pese a que ingresó al primer equipo del Peñarol de manera precoz, antes de los 20 años, su instinto de constante movimiento nunca se extinguió, mismo que ahora lo trajo a México.

"Estoy muy contento de sumarme a un equipo grande en mi carrera. Vengo a México a cumplir con los objetivos del club para esta temporada. Me siento bien, fuerte, satisfecho; sé de la magnitud que representa Pumas y quiero que todo se dé a nuestro favor. Vengo con ganas, con hambre de ganarme un puesto y de ofrecer lo que sé hacer en el campo. Me gustaría marcar varios goles", advirtió a su llegada al DF, el atacante que ha vestido la indumentaria de nueve escuadras desde su debut en 2008.

Ramis ha deambulado por el mundo gracias al futbol. Prestó sus servicios en España (Cádiz) en el primer semestre del 2010 y también en China (con el Nanchang Hengyuan) un año después de su aventura por tierras ibéricas; ahora, con Pumas, el ofensivo desea mostrar su mejor versión en la cancha y explotar sus condiciones al máximo, pues ya conoce que la forma de trabajo de la institución radica en darle juego a sus canteranos.

"Cada equipo tiene su forma de trabajar, y sé que Pumas respeta mucho a los chicos de La Cantera. Uno como extranjero, tiene que esforzarse al doble, para estar ahí, para ganarse un sitio. Este equipo se acopla a lo que puedo hacer en la cancha, porque es un club que prioriza su futbol en el sacrificio y la humildad, cualidades que me definen. También soy rápido y tengo buen disparo de media distancia. Le pego fuerte al balón".

Aunque no tiene ni un mes en la capital del país, Jonathan Ramis ya se siente acoplado a la ideología del cuadro del Pedregal. El uruguayo expresó que la unión en el grupo se sintió desde el primer instante que se entrenó con el equipo; ve en Guillermo Vázquez un entrenador al que le

puede aprender conceptos.

"El grupo está muy unido, hay un buen ambiente. Existe mucho respeto hacia el entrenador. Uno se da cuenta de inmediato cuando el técnico es alguien que sabe y tiene claros los conceptos. Es un tipo de perfil bajo, pero es un ganador en el futbol mexicano; hay que aprenderle todo lo que se pueda".

VICTORIA OBLIGADA

Contra Querétaro, primer rival en turno de Universidad, Ramis desea una victoria y un buen juego, para otorgarles una sonrisa a la afición que se dé cita en el Olímpico de CU al mediodía: "En la cancha hay que marcar diferencias. En el primer partido será primordial quedarse con los tres puntos, asegurarles una alegría a nuestros aficionados, porque nos toca abrir la participación en casa".

Con precauciones ante Gallos

En Pumas ya saborean lo que será el encuentro del debut en la Liga MX, ante el Querétaro, este domingo, pero no pierden de vista el objetivo primario del Clausura 2015: la consecución de un boleto a la Liguilla del torneo. Para Darío Verón, capitán y estandarte de la institución universitaria, la prueba contra los Gallos Blancos no será una prueba sencilla, pero espera un resultado positivo.

"En Pumas siempre estamos obligados a calificar a la Liguilla. El equipo está obligado a estar en los primeros lugares en cada torneo; la pretemporada fue buena, hicimos grandes partidos y ahora tenemos que demostrarlo en el inicio de la Liga. El primer objetivo es conseguir la calificación,

ya después podremos ir por el campeonato. Vamos a tratar de mantener el cero atrás con Querétaro".

Ante las ausencias de Ronaldinho, por no haber empezado a tiempo la pretemporada, y la lesión que mantiene alejado de las canchas a Camilo Sanvezzo, por lo menos este semestre, la ofensiva del Querétaro estará apuntalada con Emanuel Villa, recién llegado de Tigres, para medirse a los Pumas de Guillermo Vázquez, y en la zaga del cuadro del Pedregal respetan al Tito, un viejo conocido de los azul y oro.

"Emanuel Villa es un delantero de área, que tiene muy buen juego aéreo, y que sabe desmarcarse muy bien ganándole las espaldas a los defensores. Tendremos que tener mucho cuidado con él. Trataremos de anularlo. Le puedo decir a la afición es que nos vamos a entregar, que vamos a dejar el alma por un triunfo", advirtió Darío Verón.