El protagonismo de Sosa

Ismael pasó de ser un suplente que alternaba por la banda derecha, a una pieza fundamental en Pumas; en el Clausura 2015 ha marcado tres goles

Ismael Sosa anotó un doblete para el triunfo universitario
Ismael Sosa anotó un doblete para el triunfo universitario (Mexsport)

Ciudad de México

A finales del 2013, con cartel goleador, Ismael Sosa llegó a Pumas. El delantero argentino, fichó por la escuadra del Pedregal con la intención de ser un revulsivo, un integrante importante en el aparato ofensivo del cuadro de CU, proveniente de la Universidad Católica de Chile; el Chuco arribó al conjunto felino cuando éste vivía una crisis, con Mario Trejo en la vicepresidencia deportiva y José Luis Trejo al frente del timón del primer equipo, que navegaba en la intermitencia. Parecía que el escenario no era el propicio para que un refuerzo extranjero explotara sus condiciones al máximo.

En el primer semestre de 2014, Sosa apenas disputó 718 minutos, repartidos en 17 apariciones con el cuadro estelar, solo jugó dos encuentros completos; Ismael no estaba acostumbrado a un rol secundario, venía de marcar 17 anotaciones en 33 partidos en el futbol andino apenas unos meses atrás, pero nunca se quejó. El sudamericano respetó las determinaciones de su entrenador, pese a que era utilizado más como un volante, que como un atacante nominal.

Para el Apertura 2014 las cosas fueron diferentes. Con el cese de Trejo y la llegada de Guillermo

Vázquez, Sosa ocupó plaza de titular en la parcela derecha, y de ahí partía al centro, tenía la libertad de explotar aún más su instinto ofensivo, ese que le permitió ganarse la confianza de Memo y que le redituó con 19 apariciones, siete cotejos completos y cinco dianas a su cuenta personal. Ismael se ganó un lugar en base a disciplina y la tribuna le reconoció su entrega en una posición a la que se empezó a familiarizar.

En el inicio del Clausura 2015, con la ausencia de Daniel Ludueña, por lesión, y la llegada de Jonathan Ramis, volante por derecha, Ismael tuvo por fin la oportunidad de jugar, libremente, como mediapunta, su posición natural. El resultado han sido tres anotaciones en 253 minutos en el terreno de juego. Ahora, el ataque inicia y termina en los botines del Chuco; el argentino se siente adaptado y lo refleja en su desempeño. Su espera valió la pena.

A principios de este año, Sosa habló con la prensa, con un semblante serio, y en conferencia aseguró que el 2015 sería 'su año' en Universidad Nacional; el ariete se ilusiona con doce meses en los que su aporte en el campo definirán las aspiraciones del cuadro auriazul. Por ahora, ha cumplido lo prometido.

"Estoy tranquilo, pero con muchas ganas de que comience el torneo; tengo la sensación de que este año que viene será bueno para el club y en lo personal me gustaría estar en las mejores condiciones posibles para ayudar al equipo. Quiero meter muchos goles".