El efecto de Memo

El entrenador mantiene a Universidad al frente del pelotón de la clasifificación general en el AP15; Vázquez suma su mejor registro de rendimiento como técnico


Guillermo Vázquez, entrenador de Pumas
Guillermo Vázquez, entrenador de Pumas (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

E l martes 18 de agosto del 2014, la directiva de Pumas anunciaba el regreso de Guillermo Vázquez al banquillo de los universitarios. El club pasaba por adversos momentos, luego de entrar en una crisis de resultados con José Luis Trejo al frente del timón, sumando hasta cuatro descalabros al hilo. El retorno de Memo suponía la vuelta de un entrenador formado en casa, surgido del cuadro de CU como futbolista y pulido ahí, al lado del Tuca Ferretti, como estratega. Era un movimiento natural ante la falta de alegrías.

Sin embargo, Vázquez Herrera dejó en claro su labor desde un inicio y pre­ rió no vender espejos sobre la realidad que enfrentaría: “No soy el salvador ni tengo una varita mágica para revertir esto”, comentó en una conferencia de prensa que duró cerca de 40 minutos, en la que también se presentaba a Antonio Sancho como el nuevo presidente deportivo del conjunto del Pedregal. “Vengo a trabajar y hacer lo que sé y ojalá que eso sea su­ ciente”, advirtió el responsable técnico auriazul.

Luego de poco más de un año de gestión y de igual forma, de varios tropiezos, el proceso de Memo al frente de los felinos otorga sus mejores resultados, gracias a una óptima combinación de factores.

El Torneo Apertura 2015 signi­fica el repunte y el resultado ­ final de varios meses de esfuerzo y ardua labor tanto del cuerpo técnico como de la plantilla; Vázquez, apoyado por su dirigencia, mantiene ahora a los de CU al frente de la clasi­ficación general con 25 unidades conseguidas hasta el momento y con la ofensiva más efectiva del certamen (27 conquistas en doce duelos).

Por si fuera poco, el estratega suma en este torneo su mejor registro de efectividad desde el banquillo (69%), gracias a ocho victorias, un empate y tres descalabros como cosecha. Así, los resultados mantienen a Pumas con bastantes posibilidades de clasi­ficar a la Liguilla, tienen a la grada tranquila y satisfecha a la directiva con el rendimiento de sus futbolistas. El efecto de Memo ha dado resultados, los mejores para Universidad desde hace mucho tiempo.

RECUPERACIÓN DE PIEZAS

En el camino hacia lo que ahora signi­fica el presente para Pumas, Vázquez ha logrado a­fianzar a gente de su con­fianza en puestos titulares. Javier Cortés, ahora como volante de contención con funciones ofensivas, goza de la titularidad, reflectores y efectividad, toda vez que se acabaron las críticas hacia su nivel; Alejandro Palacios, bajo el arco, se ha consolidado como un referente azul y oro gracias a la estabilidad que le transmite el banquillo, dejando atrás las lesiones; en tanto, Eduardo Herrera funge como el referente en el ataque, el hombre gol. Cuando Memo volvió, el ‘15’ no ­ figuraba ni entre los suplentes habituales de la Liga.

“Ha sido una labor de conjunto, esto (el momento que viven) también se debe a la dirección técnica, a Memo, que ha hecho un trabajo muy bueno. En el plantel hay confianza, buen ambiente y capacidad para sacar adelante todo”, comentó Luis Fuentes, otro inamovible de Vázquez; “Ahora estoy en buen momento, Memo me ha dado esa con­fianza, aunque no estoy jugando en mi posición natural”, reveló Javier Cortés a lo largo de la competencia, un futbolista que al lado de su técnico, ha cumplido todos sus procesos.

LA IMBATIBILIDAD EN CU

Una de las principales fortalezas del equipo es el jugar en casa. Pumas es un cuadro invencible Eduardo Herrera Luis Fuentes en la cancha del Olímpico de Ciudad Universitaria, donde ya suma seis victorias al hilo y no ha recibido anotación; aquí, Memo le ha regresado mística y respeto a su estadio. La marca de imbatibilidad en el arco (540 minutos) ya es una cifra institucional, mientras que la racha de triunfos consecutivos, representa un nuevo récord para la Liga MX.

“Este equipo no está para imponer marcas, eso no nos interesa, nos importa cali­ficar a la Liguilla y pelear por estar entre los mejores de la clasi­ficación, y ya en esa instancia, ver hasta dónde nos alcanza; aquí no pensamos en otra cosa que no sea en trabajar”, dejó en claro Vázquez después de imponer condiciones ante Chivas, la semana pasada. Como él, sus argumentos son claros. Hoy, la realidad del colectivo auriazul refleja los conceptos del entrenador y su entorno es inmejorable. El día a día, la clave. Así enfrentarán a León este sábado, en el Bajío. Vázquez conoce el camino.