Fidel Martínez, más de cinco meses sin gol

Fidel Martínez acarrea una racha negativa a lo largo de este 2016: primero perdió la titularidad ante Luis Quiñones y ahora ha sido relegado por baja de juego

Fidel Martínez, delantero de Pumas
Fidel Martínez, delantero de Pumas (Mexsport)

Ciudad de México

Hace un año, la regularidad y explosión del juego de Fidel Martínez condujo a Pumas hacia el liderato general, así como a la Liguilla. El ecuatoriano comulgó para bien del colectivo, intensamente, con sus socios de ataque; en su primer semestre con Universidad Nacional, Alegría terminó con cinco anotaciones y nueve asistencias. Su presencia era necesaria para el óptimo funcionamiento colectivo.

Ubicado por la banda izquierda, y con profundidad hasta la línea de fondo, Fidel fue factor desequilibrante. Cadencia, velocidad y fuerte disparo dentro y fuera del área sirvieron como los principales argumentos del sudamericano para mantenerse como inamovible. Sin embargo, todo esto ha quedado atrás. Hoy, Martínez es un recambio más para Paco Palencia y su futbol ha venido a menos. De momento, suma poco más de cinco meses sin hacerse presente en el marcador.

Luego de la Final perdida ante Tigres, que se decidió desde los once pasos y en la que el propio Martínez erró un tiro penal, el Clausura 2016 le trajo una nueva oportunidad para refrendar su imagen de bastión universitario. La encomienda no era sencilla. Debido a la carga de trabajo, ya que Pumas disputaría Liga y Copa Libertadores, la directiva llevó al Pedregal a Luis Quiñones, quien se presupuestaba sería su complemento. A la postre, le ganó el puesto.

El primer semestre del año sumó 15 apariciones en la Liga, solo completando en dos ocasiones los 90 minutos. Quiñones convenció a Guillermo Vázquez y los papeles se invirtieron. Fidel se convirtió en recambio y Memo lo empleaba únicamente para los compromisos caseros y esporádicamente en la Copa Libertadores. El Clausura 2016 representó una baja de juego: 658 minutos, dos anotaciones y dos asistencias.

En el mercado de traspasos se rumoró sobre su posible salida de la institución. No se dio. El cambio de directiva no trajo modificaciones en su contrato y menos en su rendimiento. Lo que sí cambió fue su margen de tolerancia. Ahora, con Paco Palencia, Martínez se ha con vertido un recambio constante para Pumas. Lo mostrado antes no tiene mayor relevancia para el timonel y aunque respeta su trayectoria, sus claroscuros han demostrado el por qué no mantenerlo en el once inicial.

De momento, registra 604 minutos en la cancha y solo ha podido aportar tres asistencias. Palencia ha suministrado cuidadosamente sus apariciones. Martínez, si bien ha participado en los once encuentros que van del Apertura 2016, apenas ha completado en tres ocasiones todo el partido. Seis veces se ha incorporado al campo como cambio. Ha sido una campaña complicada para el ecuatoriano.

Y si la falta de goles es la mayor constante, la reubicación de posición es otra. La banda izquierda, la que fuera su sitio, ha sido ocupada por Jesús Gallardo, un joven futbolista egresado de La Cantera, en el que Palencia y la directiva confían para un recambio generacional y para así impulsar a otros como él. Por ello, Fidel ha tenido que ubicarse detrás del centro delantero. No desconoce la función. Así jugaba en Leones Negros, pero donde más luce es pegado a la línea de cal.

A raíz de su detrimento en cuanto al nivel, otros han tenido que aportar la cuota ofensiva en pro de Pumas. Como él, con escases de festejos se encuentran Eduardo Herrera, con apenas una anotación y Saúl Berjón, aún sin estrenarse como futbolista de Universidad en este rubro; han tenido que conformarse con la suplencia en la Liga y ver acción en Concacaf, encabezando grupos compuestos en gran medida por jóvenes.

Este domingo, seguramente el ecuatoriano saldrá del banco de suplentes, intentando cortar su mala racha, demostrando su calidad, ahora contra Jaguares. Pero en caso de anotar, la Liga sufrirá el parón de la Fecha FIFA. Mala fortuna. Martínez ha dejado de ser lo que representaba para Pumas e incluso su afición le ha cuestionado su presencia en el terreno de juego. Es momento de propiciar el cambio o conformarse con un rol secundario.