Fidel y Alatorre, del infierno al cielo en siete meses

Los jugadores de Pumas pasaron de la quema del descenso a las mieles de una final en medio año; sumaron un pase a Libertadores y Concachampions en ese mismo lapso

Martínez y Alatorre del descenso al cielo en un torneo
Martínez y Alatorre del descenso al cielo en un torneo (Mexsport)

Ciudad de México

Después de lograr el ascenso al máximo circuito, los Leones Negros UDG se armaron con varios elementos a fin de consolidar un buen año y poder instalarse cómodamente en la Liga MX, entre la marea de refuerzos que ingresaron a sus filas se encontraba el ecuatoriano Fidel Martínez, que venía de jugar con los Xolos de Tijuana con quien había logrado el título del Apertura 2012.

En dicho plantel, Martínez se encontró con el lateral mexicano Marcelo Alatorre, quien había sido partícipe del ascenso de los 'melenudos' y con quien meses después compartiría vestidor en los Pumas de la UNAM.

La campaña de Leones Negros fue desastrosa, y aunque Fidel se convirtió en referente y hombre gol del equipo, así como Marcelo en un bastión en la última línea del equipo tapatío, tras solo ocho triunfos en 34 encuentros disputados, los entonces dirigidos por Luis Alfonso Sosa empacaron de nuevo a la división de Ascenso.

"Así pasa, así es el futbol, pero hay que seguir trabajando aunque lamentamos que se vaya una gran institución", dijo el 'Chelo' días después de consumarse el descenso.

En cuanto al seleccionado ecuatoriano, ni bien culminó su participación en UdeG, comenzaron a lloverle ofertas de varios equipos, esto, pese a que aún tenía un contrato de dos años más con el equipo; finalmente fue Pumas quien logró hacerse con sus servicios.

En Pumas, ambos elementos lograron enganchar con la afición y comprendieron perfectamente el estilo que Guillermo Vázquez quiso inculcar entre sus pupilos.

Fidel formó parte de la poderosa ofensiva auriazul en donde fue acompañado por Eduardo Herrera, Matías Britos e Ismael Sosa, colaborando con cuatro goles y sirviendo para otros nueve tantos, convirtiéndose en el máximo pasador de gol en el Apertura 2015.

El caso de Alatorre fue también meritorio, pues el zaguero supo aprovechar los minutos brindados por el entrenador al grado de banquear a su compañero Jose Carlos Van Rankin; fue pieza fundamental en la reacción del equipo en la reciente final que perdieron ante Tigres.

La carrera de ambos elementos dio un giro total en cosa de siete meses, cuando lloraron su adiós de la Liga sobre el césped del Estadio Azul para después acariciar un título que, si bien no se logró, vino acompañado de otros retos internacionales como será la participación de los del Pedregal en la próxima Copa Libertadores y la Copa de Campeones de la Concacaf.