Efectividad e identificación

La racha positiva de Pumas en Ciudad Universitaria se debe, en gran parte, a las actuaciones de sus dos arqueros, que están a ocho minutos de superar la máxima marca de imbatibilidad en el club

Alfredo Saldívar (izquierda) y Alejandro Palacios (derecha)
Alfredo Saldívar (izquierda) y Alejandro Palacios (derecha) (Mexsport)

Ciudad de México

La portería es un lugar sombrío para muchos en el futbol; es un sitio de resguardo y relevancia para otros. Los arqueros, los principales afectados cada vez que sus redes se estremecen. Sus actuaciones, casi siempre reprochadas, pocas veces levantan el interés de los reflectores y la afición; sin embargo, cuando suman cierta cantidad de tiempo sin concebir gol en contra, los momios se ponen de su lado y los colocan como salvadores o guías de su equipo.

En Pumas, actual líder del torneo en curso, aplica esta premisa. Alejandro Palacios y Alfredo Saldívar, quienes han compartido arco en Universidad Nacional este semestre, sobre todo jugando de local, registran una estadística favorable en su meta y se encuentran muy cerca de romper la máxima marca de imbatibilidad del club en este sentido.

Pikolín, titular habitual del conjunto y Saldívar, segundo arquero, suman cinco partidos en fila en Ciudad Universitaria sin recibir anotación, 450 minutos de mantener la meta auriazul en cero y contando; por si fuera poco, están a ocho minutos de superar la mayor cantidad de tiempo de un arquero felino –en torneos cortos– con condiciones similares y podrían lograrlo este domingo, ante Chivas.

Sergio Bernal, durante el Clausura 2006, acumuló 457 minutos sin recibir anotación, fue en el sexto encuentro en el Pedregal cuando su racha se vio cortada, luego de que Samuel Ochoa concretara en anotación un certero trazo de Carlos Casartelli. Ambos jugaban para Estudiantes Tecos y corría la jornada 11 del torneo. Desde entonces, nadie se había acercado a los números del antiguo cancerbero.

Tuvieron que pasar nueve años para que ahora, tanto Palacios, actuando de inicio, como Alfredo, esperando su oportunidad en el banquillo, puedan quebrar los registros e instaurar una nueva marca. Sus actuaciones han sido fundamentales para el paso de su equipo.

"Ha sido sumamente importante no recibir gol en casa, nos ha dado tranquilidad y eso ha permitido que el equipo se desenvuelva mejor; la racha positiva es gracias a esos números", dijo Guillermo Vázquez.

ETERNO SUPLICIO

La carrera de Alejandro Palacios ha sido una permanente superación. El Pikolín, cuestionado a veces hasta por su propia afición, adoptó la titularidad del equipo con Guillermo Vázquez en el timón (Apertura 2010) y aunque a veces las lesiones lo han mermado, incluso al grado de perderse varios meses de actividad, su entrega y sacrificio le han hecho un lugar en el cariño de la afición auriazul.

Hoy, más que nunca los fanáticos le vitorean cualquier lance y es recurrente el grito de "portero, portero" en CU.

Una imagen que encuadra a la perfección esta relación fue el llanto de Álex cuando se entonaba el himno a la UNAM, previo al duelo de la cuarta fecha, ante Atlas. Es ídolo.

"Me siento tranquilo porque estamos trabajando bien en lo que se refiere al equipo; tenemos varios juegos sin recibir gol en Ciudad Universitaria y eso habla de la labor de todos. No podemos bajar los brazos, las exigencias tienen que seguir a tope. Chivas será nuestro siguiente rival en casa, aunque antes tenemos que fijarnos en Morelia", determinó Palacios.

UNA LARGA ESPERA

Desde los once años, Alfredo Saldívar pertenece a las fuerzas básicas de Pumas. El cancerbero pasó todos los filtros en el equipo, hasta llegar a la Primera División, en la que debutó en 2010, de igual forma, con Guillermo Vázquez en el banquillo. La grada lo ha recibido de inmejorable manera cuando le ha tocado participar y el semestre pasado vivió en pleno la titularidad. El Pollo acepta un rol secundario ante la presencia de Palacios, pero no se conforma.

"Uno está para sumar y esforzarse para cuando sea requerido; Alejandro siempre ha dejado claro su calidad en el arco".