Formador de fieras

David Patiño es el responsable de la Sub 20 de Pumas desde hace ya tres años, puliendo el talento, y también con la mira puesta en el primer equipo

David Patiño, técnico de Pumas Sub-20
David Patiño, técnico de Pumas Sub-20 (Michel Trevilla)

Ciudad de México

Pocos conocen la historia y respetan tanto la idiosincrasia de lo que significa Pumas para el futbol mexicano, como lo hace David Patiño. Fue jugador de la institución, antes aficionado al equipo y ahora, uno de los entrenadores del club; el antiguo mediocampista ejerce su táctica con la filial Sub 20 de Universidad, lo realiza con pasión, con la misma que se desenvolvía en el campo. Hoy, su labor es formar con carácter a los jóvenes auriazules, al futuro del colectivo, en la antesala de la plantilla estelar.

"He vivido de todo en la encomienda de la Sub 20. En general ha habido buenos resultados, se ha calificado a la Liguilla y se ha llegado incluso a una semifinal; puedo considerar óptima mi labor en el equipo. Mi principal función es formar a estos jóvenes, y qué mejor que foguearlos ganando, pero no es esa la prioridad; sí, es darles experiencia, nutrirlos y que tengan armas para disputar un lugar en Primera División".

Pese a que ya había comenzado su trayectoria como estratega, lejos de La Cantera, a Patiño le atrajo, a mediados del 2013, retornar a la que considera su casa, a su alma mater, y es que hay amores que no se olvidan, que dejan marcas difíciles de borrar, al grado de que se puede apartar todo, con tal de retornar, en este caso, al escenario anhelado; el timonel había comandado antes las riendas del Morelia y había pasado por el Ascenso Mx, con el desaparecido Neza, con el que peleó un campeonato y el Mérida.

"Tengo la ilusión de hacer carrera en la institución y en un futuro, tener una oportunidad para hacerme cargo del primer equipo. Por ahora, estoy muy contento con la Sub 20, aprendiendo, perfeccionando muchos aspectos, a nivel táctico y de campo; esto es muy distinto a lo que te enfrentas a nivel profesional, o hasta en el Ascenso, pero los chavos te impregnan esa energía tan propia de ellos".

David Patiño es un tipo honesto, que va de frente y declara sin mesura lo que piensa. Para él, después de que termine el actual proceso de Guillermo Vázquez con el primer equipo, le gustaría ser tomado en cuenta para dirigir al mismo; en un par de oportunidades, luego de ceses anteriores, el estratega ha salido al quite para comandar de manera interina las riendas de la plantilla estelar. Sin embargo, el entrenador es consciente de que el presente en el que vive tendrá que arrojar resultados mayores para que su posición sea otra. De momento, espera devolver la esencia de antaño a los canteranos.

"Hace un par de años la directiva tomó decisiones, debido a que el equipo se metió en problemas de descenso, tuvimos un par de torneos no muy buenos y esto colocó a La Cantera en un compás de espera; ahora, el equipo se ha reforzado con jugadores extranjeros de buen nivel y experiencia, para solventar la situación del apremio porcentual. Afortunadamente, los buenos resultados también han venido de la mano de todo esto. Se han cosechado los puntos necesarios y se están cumpliendo objetivos".

Actualmente, a falta de tres encuentros de la fase regular por disputarse, la Sub 20 de Pumas se mantiene con 19 unidades en la pelea por un sitio para la Liguilla; tres puntos este fin de semana, cuando se enfrenten a los Xolos de Tijuana, podrían ubicarlos dentro de los ocho primeros, Patiño lo sabe y desea que sus pupilos logren el ansiado boleto a la fase final.

"Ahí va el equipo y esperamos seguir avanzando en el torneo, pero con la presión necesaria, sin excesos, la suficiente, para ir despacio, para seguir fogueando a los chicos, para armarlos con argumentos en la cancha".

FUE INOLVIDABLE

Patiño Oviedo dejó huella en Pumas. En la temporada 1990- 91 se vistió de héroe y le dio vida al equipo, en la ida de la final contra el América, al marcar el segundo tanto (quedaron 3-2), a pase de Juan Carlos Vera, que mantuvo con esperanzas de conseguir el campeonato ante el acérrimo rival. Así se logró, con el recordado Tucazo, en la vuelta, en la cancha del Olímpico de CU. David formó parte de aquella generación dorada.

"Viví tantos momentos inolvidables en Pumas, como jugador y ahora como entrenador. Esta es mi casa y siempre tuve en la mente el dirigir aquí, hoy, medianamente se me va dando; aquella temporada fue histórica, porque más allá del título, se hizo una labor muy importante por parte de Miguel Mejía Barón (el entrenador), que nos enfocó lo suficiente como para lograr después el campeonato. Ese es mi mejor recuerdo como profesional".