El reemplazo de Memo

La salida de Vázquez es una posibilidad en Pumas, donde suena Bruno Marioni como relevo; la actual directiva quiere recuperar la esencia de La Cantera y sanear las finanzas


Bruno Marioni instruyendo a Efraín Velarde en 2004
Bruno Marioni instruyendo a Efraín Velarde en 2004 (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

La salida de Guillermo Vázquez es casi un hecho en Pumas. El entrenador, luego de caer en penales ante Independiente del Valle (3-5) y no acceder a las semifinales de la Copa Libertadores, sería desligado en estos días de la institución del Pedregal. Para sustituirle, la directiva que ahora encabeza Rodrigo Ares de Praga, colocaría a Bruno Marioni en el banquillo auriazul, así lo adelantó ESPN.

No es un secreto el deseo del Barullo por tomar las riendas de Universidad, donde fue figura en el primer título del Bicampeonato (2004). El argentino, último campeón de goleo de Pumas, tomaría al equipo en una era en la que se vienen cambios, en la que se vislumbra la venta de futbolistas importantes para sanar la economía del club. Ismael Sosa, el más codiciado.

La estrategia de la actual dirigencia es devolver la identificación de la tribuna a sus jugadores, de la mano con el éxito en la cancha, así como regresar a La Cantera la relevancia de antaño, y para ello recurrirían a un símbolo del pasado, como Marioni, que pese a militar en escuadras como Atlas y Toluca, siempre se le ha ubicado con Universidad. Desde hace un par de años, el argentino terminó su curso de entrenador.

"Quiero comenzar mi carrera en México y qué mejor que hacerlo con Pumas, mi casa, un equipo al que le guardo todo el cariño posible, que me dio la oportunidad de crecer", dijo a La Afición a finales del 2014. Hace un par de días, en entrevista para este mismo medio, reiteró: "Le deseo al equipo suerte en la Libertadores, me gustaría verlos en las semifinales contra Boca Juniors". Hasta hoy, es analista para Tv Azteca.

Sobre los actuales señalamientos, y la posibilidad de incorporarse a Pumas, Bruno Marioni se limitó a responder, sin negar el hecho: "Memo Vázquez es el actual técnico de Pumas, sería una falta de respeto hablar de alguna situación. Está demás lo que yo pueda decir en este momento", refirió.

Memo, escueto como siempre se ha mantenido con los medios de comunicación en esta, su segunda gestión con Pumas, esbozó algún indicio al ser cuestionado sobre su continuidad luego de la eliminación en la Libertadores: "No quiero adelantarme a nada, la idea es seguir, pero se tiene que armar un equipo competitivo. Esperaré para hablar con la directiva en estos días".

Y pese a que Vázquez cuenta con un año de contrato en Pumas, la postura de Antonio Sancho, vicepresidente de la institución, fue la de guardar silencio ante la ola de rumores que colocan a Marioni en el timón y con la inminente salida de Memo, a quien él llevó al club a mediados del 2014: "No quiero hablar del tema, prefiero esperar y ya se verá en estos días; no he tenido contacto con él (Vázquez) todavía", comentó vía telefónica.

OLVIDO DE LA CANTERA
En su proceso, lo que más se le criticó a Guillermo Vázquez fue la poca apuesta por La Cantera. Memo, surgido de Pumas como futbolista y técnico, priorizó los resultados, antes de llevar a los prospectos de fuerzas básicas al primer equipo. En casi dos años de gestión, debutó a seis jóvenes, pero ninguno logró tener continuidad.

Este semestre, presindió de los servicios de cualquier novel, al tener competencia de Liga y Copa alternamente. Memo, pese a contar con limitantes en su plantel, se olvidó de La Cantera, cuna del talento del equipo y pilar de la exportación hacia el escuadrón estelar. Esto, principalmente, es lo que se desea modificar en Pumas, sin importar quién sea el nuevo entrenador.