Alfredo Saldivar, el dueño del arco universitario

Saldívar goza de la confianza de Memo Vázquez, del cariño de la afición de Pumas y de la titularidad en el equipo; quiere mantenerse a buen nivel y consagrarse en CU

Alfredo Saldivar
Alfredo Saldivar (Iván López )

CIUDAD DE MÉXICO

Alfredo Saldívar camina seguro. Saluda y sonríe a quien le reconoce y no duda en detener su paso para repartir firmas y fotografías.

Es una calurosa tarde de sábado y comparte opiniones de un encuentro de jóvenes promesas que le tocó presenciar con una acompañante; se trata de un compromiso comercial con la marca deportiva que lo calza desde inicios del 2015.

A sus 25 años, la titularidad en Pumas le ha caído bien y la ha asimilado de mejor forma; conserva la misma humildad que mostraba cuando era el suplente de Alejandro Palacios y despeja con fuerza, como si estuviera en el campo de juego, todo tipo de poses en su personalidad.

La fama y los partidos disputados en el máximo circuito nacional no le han cobrado factura, es idéntico al de hace unos meses.

"Ser portero no es sencillo. Este puesto necesita de tipos personalidad, de gente que aporte un extra, más allá de lo que se hace bajo los postes. Pertenezco a Pumas desde que tenía 11 años y jugué en diferentes categorías del club; hoy, como no te imaginas, siento estos colores y disfruto al máximo la posibilidad de ser el titular. Sé que habrá competencia en un futuro y estoy listo para pelear el lugar. Quiero seguir", advierte seguro.

Alfredo siente arraigo por los colores de Universidad, un cariño profundo por la indumentaria que porta cada fin de semana y su principal objetivo es continuar con su trayectoria en las las de Pumas, su casa. El hambre de Saldívar es un rasgo con el que cree demuestra su fervor y respeto para su club: "trato de hacerlo en cada jugada, en cada salida", arremete el cancerbero que contenderá con el Pikolín por ser el titular a partir del siguiente torneo.

"Mi mentalidad está al cien porciento en Pumas. La mentalidad es vital, y me ayuda a cumplir objetivos; quiero quedarme por mucho tiempo en este club, ser el dueño de la portería, no pienso en nada más; crecí queriendo serlo que ahora tengo posibilidad de ser. Hay muchas cosas que me hacen falta, pero considero que todo se ha dado bien".

El '13' de Pumas vivió en carne propia la adversidad que impregnó al equipo a mediados del certamen, donde las derrotas causaron una crisis, que incluso colocó en predicamento la continuidad de Guillermo Vázquez, su técnico. Pese a que en el cuadro del Pedregal el presente es distante a los momentos bajos, el guardameta no olvida que fue en esos instantes donde la plantilla auriazul sacó el orgullo y revirtió la situación (llegaron a sumar cuatro derrotas al hilo en la Liga).

"La adversidad te ayuda a ser más fuerte. De las derrotas se aprende mucho; el equipo atravesó por un momento complicado y pocos creían en nosotros, pero logramos revertir cada amargo momento, no bajamos los brazos. Ahora estamos mejor de lo que pasamos, sabemos que nos faltan detalles por pulir, muchos".

LAS CUALIDADES

ANTICIPACIÓN

Saldívar se ha caracterizado por achicar la mayoría de las veces que queda en un mano a mano con un oponente; no le asusta arriesgar el físico en el choque.

VUELOS

Es de los porteros que poseen elasticidad y resorte, por lo que no es raro que realice lances espectaculares en jugadas, casi siempre, a balón parado.

REFLEJOS

A lo largo del Clausura 2015 ha tenido remates del adversario que lo han fusilado a quemarropa; su reacción ha evitado goles cantados contra los auriazules.

JUVENTUD

Con 25 años, el '13' de Universidad forma parte del recambio generacional en la Liga MX, en su posición; tiene sólido presente e inmejorable futuro.