Alejandro Palacios, un portero de manos seguras

El arquero universitario se ha consolidado en la meta de Pumas, el sábado lo demostró con una intervención en la que atajó tres remates a los leoneses

CIUDAD DE MÉXICO

En los tiempos aciagos Alejandro Palacios se ha mantenido a la altura de su puesto y del escudo que representa, en la memoria quedan tardes de gloria de un tipo que ha ido madurando hasta encontrase, quizá, en los mejores días de su carrera, incluso, en los días difíciles, el portero de Universidad ha tomado la bandera del club y la ha vuelto a izar cuando la causa parecía perdida.

Pero Alejandro no ha pasado libre de la crítica; al contrario, hubo días en los que se le cuestionó cualquier detalle, que si el juego aéreo, que si las salidas, que si el remate abajo... Como sea, aguantó a pie firme la incertidumbre, apretó los dientes y curtió las manos.

Fue campeón con todas las de la ley, sobre todo porque el título del 2011 no se podría entender sin él. Un yerro en el juego de ida de la semifinal ante Chivas, le permitió a Omar Arellano empatar el juego a un gol cerca del final del partido. El portero asumió su equivocación, pero se juró a sí mismo reivindicarse. 

Para el duelo de vuelta se erigió como gran figura, intervención tras intervención, atajada tras atajada, su valor en el partido lo representó la cara de frustración e incredulidad de los delanteros del Rebaño. Alejandro bajó la cortina y compró el ticket para la Final contra Morelia.

El portero se ha ganado el respeto de compañeros y aficionados. Titular indiscutible, le quedan años por delante. En los torneos recientes arrojaba buenas notas, pero tampoco era Superman para rechazar toda la metralla. Sin embargo, en el presente torneo se le han visto condiciones a tope. Aunque en la memoria a corto plazo queda la jugada del sábado pasado. Una triple atajada de antología.

Eran los minutos en los que León petardeaba la portería de Pumas. Britos se encontró un balón en el área, Alejandro salió y tapó el tiro con la suela del zapato derecho, la bola le quedó al Gullit Peña y el portero se levantó, puro reflejo felino para lanzarse y atajar el remate del mediocampista leones. El rebote volvió a dejar viva la pelota hasta que sus guantes atraparon el cuero. Boselli, Peña y Britos le miraban con incredulidad después de semejante parada.

Así es Alejandro, un tipo de casa que siente hasta el tuétano los colores. Nadie como él en la actual plantilla sabe lo que es recorrer CU y palpar la vida universitaria, lo hizo en sus tiempos que estudiaba en la Facultad de Derecho. Sin duda, habrá un día en que este abogado ejerza fuera de la cancha, pero hoy sus litigios los libra en el rectángulo verde, juicio semanal del que sus argumentos hablan por sí solos. 

Del juego del sábado, Alejandro señaló que “tuvimos un buen partido, el equipo se paró con personalidad en una cancha difícil como la de León y pudimos sacar el resultado y seguimos en la senda del triunfo”.

Añadió que “afortunadamente tuvimos una buena actuación, cada fin de semana mi labor es trabajar bien para ayudar al equipo, salimos bien, enchufados, creo que todo el equipo hizo su labor y al final sacamos un triunfo que es muy bueno para nuestras aspiraciones”.

Ya con las horas pasadas habló de la jugada que le valió múltiples elogios. “Fue una jugada complicada, el primer remate lo sacó con los pies, después me tengo que incorporar rápido porque le queda el balón al Gullit Peña y después hay una serie de rebotes… afortunadamente nos pudimos quedar con el balón cerca de la línea, fue una jugada difícil, pero pudimos responder”.

Valoró que ese tipo de intervenciones “son de las jugadas que uno siempre quiere tener en un partido, poder resolver ese tipo de jugadas que son complicadas y más cuando hay mucha gente en el área, salieron bien las cosas y hay que seguir trabajando duro”, comentó.

Alejandro es portero por naturaleza, un tipo que aguantó la banca, pero ya con la titularidad representa el presente y el futuro. “Me siento bien, he trabajado mucho y mi intención es darle seguridad a la portería de Pumas durante mucho rato”.