Un cambio de hábitos

En tan solo unos meses, Alejandro Castro pasó de la inactividad con Cruz Azul a ganarse un puesto con Pumas, el actual líder de la Liga MX


Alejandro Castro pelea un balón con Javier Aquino
Alejandro Castro pelea un balón con Javier Aquino (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

El futbol quita oportunidades, pero también otorga recompensas a quienes saben esperar el momento más adecuado. Alejandro Castro es la viva imagen de ello. El contención pasó de la incertidumbre e inactividad en las filas de Cruz Azul, a convertirse en un elemento inamovible y relevante para Pumas, con Guillermo Vázquez en el timón del equipo. Ahora, goza de su revancha en el terreno de juego.

“La vida y el futbol dan muchas vueltas y hay que estar preparados para cuando llegan las oportunidades. Mi vida ha dado un vuelco en los últimos meses, pero soy consciente de que, como hay buenos momentos, también habrá otros que no lo sean tanto. Estoy feliz en esta institución, contentísimo con el reto que tengo ahora. Estoy tratando de aprovechar lo que ahora tengo”, reveló Castro en entrevista.

Su fichaje se dio apenas el verano pasado, en medio de la controversia, debido a sus raíces celestes y a que llegaba para pelear un puesto con David Cabrera, hijo de la institución de CU. Le bastaron apenas unos minutos para dejar en claro su calidad e incluso se hizo presente en el marcador del juego que marcó su estreno, ante Monterrey (primera fecha). Fue Memo quien confió en él y decidió apostar por su pase al cuadro universitario.

“Memo ha tenido que ver muchísimo en mi carrera, creo que con él ha sido con quien realmente empecé a despuntar, a consolidarme y estoy agradecidísimo con su apoyo. Trato de responderle de la mejor manera posible, siempre pensando en que mi trabajo respalda al suyo” resaltó el contención.

Ante la ausencia de Cabrera en el comienzo de la justa, por lesión, y gracias a el bajo nivel de Silvio Torales, Álex asumió un puesto en la cintura del campo, al lado de un compañero improvisado en este sitio, pero con el que ha conseguido afianzarse gracias al sacrificio de su juego. Junto a Javier Cortés, El Capi Castro, como lo conocen desde La Noria, es garantía de estabilidad, templanza y seguridad para Pumas.

“La contención es una posición que conozco perfectamente, pero los compañeros también han hecho su parte. Me siento muy cómodo ahí. Conocía a Javier de la Copa Oro (2011) y, afortunadamente, se han ido dando las cosas para que ahora nos acoplemos de la mejor manera posible. Hemos hecho bien las cosas juntos”.

Es gracias al alto nivel que muestra el ‘21’ de Pumas, que la aición del Olímpico Universitario respeta su presencia en la oncena titular y hasta le brinda muestras de afecto. En el recuento de las jornadas transcurridas en el Apertura 2015, el volante defensivo es agradecido con el cariño brindado.

“Lo de la afición es para agradecérselos y remarcarlo, todos me han mostrado mucho cariño y, sobre todo, respeto; yo pensaba que me iba a costar más trabajo en ese sentido por lo que había sido mi paso por Cruz Azul. La temporada ha sido positiva hasta ahora, bastante”, admitió Castro.

META A FUTURO
Con el presente que afronta, la confianza que le ha dado su día a día, Alejandro se anima a soñar, aunque con los pies en la tierra. Sabe que el cambio en el banquillo de la selección nacional, y el momento que vive Pumas, le abren la posibilidad de una convocatoria en el futuro inmediato, escenario ante el que una sonrisa se le dibuja en el rostro.

“En caso de que llegara (el llamado), yo contentísimo, pero estoy concentrado en Pumas, pensando únicamente en lo que a mí me concierne que es el jugar con el equipo. Estoy tranquilo con mi trabajo y enfocado únicamente en hacer las cosas de la mejor forma posible aquí”, puntualizó.