La batalla más complicada de Romano

El estratega del Puebla habla de lo que ha tenido que lidiar en su estancia con La Franja; el timonel se dice agradecido pero estresado por la carga anímica

Rubén Omar Romano, entrenador
Rubén Omar Romano, entrenador (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Dirigir a cualquier escuadra en el mundo es complicado, incluso en países donde el futbol no es la primera opción a la hora de hojear la prensa deportiva y encender el televisor para checar la cartelera de espectáculos del fin de semana, pero lo es más cuando tu equipo pelea la permanencia de manera constante, así define Rubén Omar Romano su estancia en el Puebla, escenario en el que ha enfrentado todo tipo de adversidades, desde no contar con los futbolistas que necesita para que el club sobresalga, hasta las carencias económicas que padece La Franja.

“Es una situación que te mantiene alerta de 24 por 24. Tampoco es para alarmarse al máximo; mientras uno haga las cosas de buena manera y se encomiende a Dios, no hay más que esperar los mejores resultados. En estos momentos el equipo está cerca de esos lugares en los que nadie desea estar, pero podemos salir adelante si miramos siempre para delante. Es difícil negar que hay situaciones que complican aún más todo, y eso todos lo sabemos. Nadie es ajeno a los problemas económicos del club, pero no es motivo para equivocarse, al contrario”.

Acostumbrado a lidiar con todo tipo de contratiempos, pues es parte del oficio del banquillo, Romano Cachia no se engancha con cualquier conflicto, pero comenta que luchar por no perder la categoría es una losa muy pesada si se trata de sacar la calculadora, pues hasta los empates son mal vistos por la afición. Sin embargo, agradece la oportunidad y define como “una bendición” seguir ligado al futbol profesional.

“Créeme que hasta con las cuentas de los restaurantes me quedó pensando si esta es la cantidad que necesita el equipo, pero es parte de este maravilloso trabajo. Para mí, no hay más que agradecimiento a este deporte que me ha dado todo. Aún así, siempre me exijo igual y quiero lo mejor, ya sea aquí con Puebla, o donde me haya tocado dirigir, incluso en lugares donde me fue muy mal, incluso ahí, di lo mejor de mí”.

Ansiedad de siempre

Rubén Omar es uno de los mejores estrategas del futbol mexicano, sus números así lo demuestran, pero a la vitrina de sus galardones le hace falta el ansiado título que tanto se le ha negado, aunque no baja los brazos: “es lo que más deseo, sé que va a llegar y ya no me desespero, pienso que ha sido mala suerte lo que me lo ha negado y nada más”.