Víctor Guzmán: De rechazado a campeón con Pachuca

Víctor Guzmán se aferró a debutar en Primera División; cuando era niño, en Atlas no lo quisieron por su baja estatura y en Chivas le dijeron que no tendría posibilidades, pero el domingo pasado marcó el gol que le dio su sexto título a Pachuca

Ciudad de México

Era el minuto 64 con 59 segundos cuando Víctor Alfonso Guzmán Guzmán entró de cambio en la Final de vuelta del pasado fin de semana. Diego Alonso lo mandaba a la cancha para que le diera soporte al medio campo, eran los momentos en los que Monterrey apretaba y arrinconaba a Pachuca. Érick Gutiérrez apuntaba cansancio y los Tuzos necesitaban gente fresca en medio campo.

El mediocampista, originario de Guadalajara, no imaginaba que 27 minutos después se calzaría el traje de héroe. Hay jugadores hechos para momentos específicos, tipos que su historia queda grabada por detalles, algunos puntuales como cuando de niño le dieron las gracias en Atlas porque lo veían "de baja estatura", pero se aferró a la idea de ser futbolista profesional, lo peleó en Chivas, donde también le dijeron que "no habría tantas oportunidades" y por eso lo cedieron a Pachuca, ahí le cobijaron y en menos de un año lo debutaron y Víctor no falló, fue al encuentro con la pelota más importante en la historia del cuadro hidalguense en los últimos 9 años, la que valió un campeonato.

Un día antes de la Final, Víctor tenía la sensación de que iba a jugar, porque Diego Alonso lo venía utilizando de cambio regularmente, lo habló con Omar Esparza y el día del partido, su compañero y amigo le deseó suerte a la hora de entrar al campo. Ninguno sabía el curso que tomaría su ingreso.

Víctor reconoce que "todavía no se asimila bien, creo que pasarán unas semanas para poder hacerlo, pero sí fue algo soñado". El jugador que silenció el estadio Bancomer con su remate con la cabeza al minuto 92, acepta que "no soy un jugador de pisar mucho el área, pero igual llego a esa posición y no la desconozco". Narra la jugada desde su óptica: "Un saque de banda, Pizarro empieza a moverse y le regresa la pelota a (Emmanuel) García, Manny levanta la cara y le hago una seña que mande el balón, en eso le hago un movimiento de desmarque a (Édgar) Castillo, y él solo me alcanzó a ver cuando ya estaba rematando", relató en un evento de Nike.

RECHAZADO

La historia de Víctor en Primera División ha sido meteórica, pero antes de ser el héroe de Pachuca tuvo que buscarse su sitio. Resistir y perseverar. "Inicié en el barrio, con los amigos y los primos en la calle, después me metí a un club llamado Atlas 2000, una academia filial de las fuerzas básicas de Atlas, me ven cualidades y me voy a fuerzas básicas de Atlas, ahí estuve un buen tiempo, salimos campeones; después de ahí me corrieron el profesor que en ese momento me tocó el (Martín) Toqui Castañeda. Fui a pedir información de por qué me había corrido y que me dijeran algo que me fuera a servir, si me decía que porque era muy huevón o que no tenía técnica, me servía para trabajarlo en el siguiente equipo al que vaya para poder mejorar y la única razón que me dio es que porque estaba muy bajo de estatura".

En esos días el Guzmán llegó a pensar que el sueño se acababa, pero una plática entre amigos lo llevó a "Chivas San Rafael, una escuela filial de Chivas , ahí quedé campeón, pero se me cumplió la mayoría de edad ya no podía estar ahí, me fui a probar a las fuerzas básicas y me quedé en Verde Valle, ahí estuve en 17 en segunda en la 20 después empecé a ir a selección al Mundial Sub 20, acabó el Mundial me voy a Pachuca a préstamo un año".

De Guadalajara se mudó a Pachuca porque en Chivas le dijeron que "no veía que fuera a tener oportunidades en Primera División, me dijeron que me mandaban a Pachuca para darme el juego que necesitaba, que iba a ir a préstamo y en un año regresaba, lo platicaron entre varios directivos, uno de ellos fue Mariano Varela, él habló conmigo se llegó un acuerdo y me fui a Pachuca".

DE PELÍCULA

Antes de la Final, Monterrey y el estadio Bancomer ya tenían un significado especial para Víctor Guzmán, pues ahí debutó en Primera División. Jugó los 90 minutos de la derrota de los Tuzos ante Rayados por 4-3 en la Jornada 4. Ese día fue de contrastes, amargura por la derrota, pero alegría personal por haber logrado llegar al máximo circuito.

Su primer gol a nivel profesional lo logró este semestre, en un marco inmejorable: en el estadio Azteca y ante América. También entrando de cambio, también en un saque de banda en el que le ganó la pelota al Rifle Andrade y cazó adelantado a Moisés Muñoz. También en tiempo de compensación.

Vinieron los meses de aguantar y pelear por minutos, se los fue ganando paulatinamente, como en la Final, un partido que lo marcó y en el que "no esperaba ser el héroe, pero sí tenía muchas probabilidades de entrar porque Diego me había metido la mayoría de veces para tener soporte media cancha".

Y llegó la Final de vuelta, y ese centro de García y ese remate y el festejo y el silencio y el llanto propio de felicidad y el llanto amargo de Monterrey, porque un chico de 21 años se llevaba el trofeo de campeón para Pachuca.

"En el momento en el que corro a festejar ya iba llorando, es un gol que si se lo preguntas a cualquier jugador te dice que es un sueño meter un gol, pero que represente un campeonato para la institución si es como de película lo que me pasó".

A raíz de ese tanto, su nombre cobró fama, pero Víctor Guzmán sabe que el techo no ha llegado, por más que le hayan puesto el traje de héroe, el mediocampista sabe que su carrera aún está en ciernes. "Estoy consciente de que me falta mucho esto no significa nada, lo peor que puedo hacer es que se me suba, hay que estar siempre entrenando, picando piedra. Debuté con este equipo y ahora quedé campeón, ahora me dan más ganas de quedarme Pachuca (su préstamo se alargó un año más) quiero quedarme y ganar más títulos con esa institución. Espero estar en la lista para ir a Río de Janeiro y ganarme la titularidad ahí".