Pachuca y América dan 'probadita' de liguilla

Los Tuzos y América ofrecieron un partido vertiginoso, con volteretas en ambos bandos, los hidalguenses dejaron ir el liderato y a las Águilas les faltó resistencia para llevarse la victoria

Hidalgo

Pachuca y América adelantaron una semana la Liguilla, el de anoche en el estadio Hidalgo fue un partido eléctrico cargado de emociones y de goles. Con cambios de estado de ánimo, dos equipos que antes del arranque de la fiesta mostraron sus credenciales con un encuentro vibrante que se zanjó con empate a tres goles.

Y es que fue Pachuca el que, primero, tuvo un arranque vertiginoso, fue un huracán que causó daño muy pronto a las Águilas y que lo puso en estado de alerta, los Tuzos son un equipo bien mecanizado que funciona por nota, su juego fluye como agua y sus chicos son verdaderos demonios a los que no se les puede frenar.

Muy pronto los hidalguenses encontraron el flanco para hacer daño, explotaron la banda izquierda con Hirving Lozano, aprovecharon una pérdida de balón de Renato Ibarra en medio campo y el canterano de los Tuzos ganó un tiro de esquina. El Dedos López cobró el córner, pelota buscando a Erick Gutiérrez, pero antes la peinó Edson Álvarez, pero el desvío del defensa azulcrema tomó dirección de gol y dejó sin opciones a Moisés Muñoz.

No despertó América y Pachuca seguía atacando con vehemencia, las Águilas llegaban siempre tarde a la marca, carecían de pelota y eran incapaces de asociarse. Con la moral en alto, los Tuzos siguieron buscando sus jugadas, pacientes y encontrando siempre opciones de pase, así cayó el segundo gol, cuando fueron acompañándose hasta que Franco Jara golpeó desde fuera del área, un zurdazo al que Muñoz no llegó.

En 12 minutos, el conjunto de Diego Alonso le daba un baile al de Ricardo La Volpe. América era un cuadro dócil, incapaz de generar una opción de peligro, ni Darwin Quintero (quien reapareció después de poco más de dos meses de ausencia) podían tener la pelota. Encima, Pachuca era un equipo voraz que no se conformaba con su ventaja, sino que iba por más. Lozano pudo marcar el tercero, pero ahora sí Muñoz salió a tiempo para evitar el gol.

Sin embargo, América no se enchufaba, no se vislumbraba un atisbo de reacción de las Águilas, que siempre llegaban un tiempo tarde a las marcas y al encuentro con la pelota, con enormes lagunas en el medio del campo, donde William era superado por Gutiérrez y Hernández. La Volpe modificó el parado de su equipo, había arrancado con una línea de 4 en el fondo y se dio cuenta que no podía continuar así, volvió a la línea de 5, pero el daño ya estaba hecho.

Tan no se encontraba América que a la media hora no había pateado a gol, y cuando lo hizo no transmitió peligro. Y en la táctica fija tampoco pudo encontrar el camino para buscar descontar el marcador. Fueron los propios Tuzos los que abrieron la puerta para la reacción de las Águilas.

El conjunto hidalguense perdió un balón en medio campo, por fin América se acompañó con sentido y rapidez, Darwin controló la pelota y después tocó para Romero que llegó a tiempo para empujar la pelota y meter a su equipo al partido. El gol revivió al conjunto azulcrema que empezó a encontrarse, presionó sobre el final del partido con decisión y Sambueza tuvo el gol de la igualada, pero el tiro del mediocampista americanista fue contenido por el Conejo Pérez.

El partido subió de tono en el complemento, América no estaba dispuesto a seguir siendo paseado. La actitud cambió de forma radical, las Águilas dispusieron de un par de tiros de Ibarrra y Samudio que transmitieron cierto peligro. Burón entró para darle más forma la línea de 5, era el momento y el escenario para que el equipo de La Volpe demostrara su empaque.

Para ello, el Bigotón recurrió a Michael Arroyo y con 20 minutos por delante se mostró al América más ofensivo en los tiempos del entrenador argentino cuando le dio ingreso a Oribe

Peralta. Y funcionó, porque al 72, Darwin asistió a Romero para que el Chino empatara el marcador, pero la película no se detuvo ahí, si el primer tiempo Pachuca fue el del vértigo, los papeles cambiaron drásticamente y al 75' Arroyo le dio la vuelta al juego con un soberbio cobró de tiro libre que dejó helado al estadio Hidalgo.

Parecía que América se había adueñado de la atmósfera, pero un penal cobrado por Franco Jara empató el partido a cinco minutos del final. Los dos buscaron el gol, lo acariciaron, pero los porteros lo evitaron. Fue un aperitivo de lo que arranca la semana que viene con dos equipos que dejaron un buen sabor de boca.