Se enfrían en Pachuca

Monterrey se guardó los goles para la vuelta de la Final, en su casa y ante unos verticales Tuzos, sucumbieron por la mínima diferencia, gracias a Franco Jara

Enviado, Pachuca

El clima se replicó en el accionar de Monterrey. Frío, casi helado. Los Rayados accedieron a la Final del Clausura 2016 como favoritos sobre Pachuca, pero en Hidalgo su futbol ofensivo se apagó y permitió que los jóvenes Tuzos les doblegaran en la ida de 180 minutos que definirán al campeón del balompié nacional. Con gol de Franco Jara, los dirigidos por Diego Alonso parten con ventaja para liquidar todo en la Sultana del Norte.

Dinámica, velocidad y astucia. Esa es la estrategia de Diego Alonso con Pachuca. Sus dirigidos entienden solo una forma de juego, la de ir al frente, suma rse con sapiencia y el balón controlado, al ataque, sin importar que el rival sea el Monterrey, el líder, de Antonio Mohamed, con todo y su ofensiva que amedrenta a más de uno. Así comenzó el duelo de ida de la Final en el Hidalgo.

Pachuca elaboró el juego fiel a su esencia, con profundidad por las bandas; en el sector izquierdo, Hirving Lozano y en la derecha, Rodolfo Pizarro, ambos, vértigo y desequilibrio. Al 19', Luis Enrique Santander, el árbitro, perdonó una tarjeta amarilla a Hiram Mier, en los linderos del área rayada, consecuencia de un mano a mano perdido con Lozano. Pachuca avisaba.

Cinco minutos más tarde, en otro tiro libre, Jonathan Orozco tuvo que emplearse a fondo para evitar que Franco Jara inaugurara el marcador con un fuerte cabezazo. Mientras la lluvia se fortalecía y se incrementaba, lo mismo hacían los locales, que en cada embate se veían con mayor idea, con más peligro ante un enemigo agazapado.

Monterrey intentó combinar en ofensiva, mostrarse, pero Rayados sí resintió la ausencia de Carlos Sánchez, el orquestador de La Pandilla, el armador de un ataque potente. La que sí se comportó a la altura fue la línea defensiva de los regios. Por el costado derecho, César Montes, Efraín Juárez e Hiram Mier se multiplicaron para erradicar las proyecciones de los Tuzos.

El cierre del primer tiempo arrojó la sustitución de Óscar Murillo, pilar de la defensa de los Tuzos, debido a un desgarre; Aquivaldo Mosquera tomó su lugar para el complemento. Monterrey comenzó el segundo tiempo con mayor vehemencia por buscar un gol, pero sin modificaciones, con la misma oncena que comenzó el compromiso.

Los restantes 45' se vivieron en un constante juego cortado... Hasta que, al 59', en un disparo de Jonathan Urretaviscaya, dentro del área de Monterrey, Efraín Juárez se encontró con la pelota y la golpeó con la mano. La repetición instantánea delató el lateral. El estadio increpó al silbante, ante la duda de la marcación y un posible penal sin marcar. Luis Enrique Santander se mantuvo firme en su determinación.

Pero al 64', en un servicio más al área, Franco Jara logró conectar con la testa un remate cruzado que venció a Orozco. El Hidalgo estalló, lo mismo que Diego Alonso y sus dirigidos. Era el 1-0 y una ventaja importante para los de casa, un tanto que habían buscado con ansias y también con buen futbol, con su estilo vertical y priorizando el ataque.

El encuentro vivió sus instantes finales con un Monterrey intentando, ya con modificaciones en su esquema y vio a un Pachuca tranquilo, que dominó el balón a su antojo y lo prestó cuando fue necesario. Los Tuzos vivieron su final a su modo, pusieron corazón y temple, seguidos de su esencia y esto les dio un gol en el que se refugian para pensar en su sexta estrella. Restan 90 minutos.