Gol de Óscar Pérez deja sin liguilla a Cruz Azul

El portero de los Tuzos anotó en el último minuto para colocar el 2-2 definitivo y dejar a La Máquina fuera de la 'Fiesta Grande' del futbol mexicano

Pachuca

Transitó Cruz Azul hacia una realidad poco amable con la jerarquía de este club, pero que en los últimos años parece adherida al dolor cementero. Se trata de ese instante, de ese hecho en el que se mueren las esperanzas de la manera más insólita. Otra vez pasó.

Esta vez, la estampa la dibujó Óscar Pérez. Sí, el portero chaparrito del resorte potente, el veterano de 44 años, el que fuera ídolo de Cruz Azul.  Corría el  último minuto del duelo, la Máquina ganaba 2-1 a Pachuca y mantenía la esperanza de Liguilla, pero de pronto, tras un tiro de esquina, el Conejo aparece en el área, y sin marca saltó como él sabe, cabeceó y la metió. Se concretó un empate a dos goles que dejaba a los de azul sin Liguilla, la sexta al hilo.

Entonces, vino a la mente los momentos más obscuros de los cementeros, como cuando Moisés Muñoz también se fue al ataque y le arrebató el título en el Clausura 2013 cuando parecían ya tenerlo.  No fue tan dramático en esta ocasión, pero sí importante, por la posibilidad que se guardaba de entrar a la fiesta grande.

Nadie duda de las intenciones de Paco Jémez,  de la idea de juego agresiva y efectiva que buscó en este torneo. Pero, aunque suene repetitivo, la realidad supera a un equipo que necesita más que eso.

En este último partido, Cruz Azul jugó a lo que pudo, con más ganas que futbol. No brilló como otras ocasiones, pero lo intentó y se le dieron los goles.

El inicio del duelo tuvo sus chispazos. Más de los celestes que de los locales. Cruz Azul se mostró con la firme convicción de ir por esos tres puntos en disputa, por orgullo, como lo mencionaron, y por si tenían un resquicio para clasificar a la Liguilla.

Por eso, apenas al segundo minuto de juego, Rafael Baca se tuvo confianza y desde uno 30 metros, metió un tiro que, para su mala fortuna, se fue por la borda.

Después de eso, ambos cuadros se notaban dormidos. Con mucha disputa en el centro del campo, y si proyección al frente. Ese son se rompió justo cuando Ángel Mena remató con la zurda y metió un buen susto a los Tuzos, pero el balón se fue cerca del poste derecho que defendía Óscar Pérez.

La habilidad del ecuatoriano es evidente, y cuando se conecta, es l que cuidan las defensas contrarias. En esos primeros minutos del encuentro, tuvo otra interesante, esta vez prendió el balón con la derecha, aunque tuvo la misma suerte que la anterior.

Los visitantes eran los constantes cuando se trataba de ataque. Jorge Benítez lo intentó en un par de ocasiones, sin éxito, pero al menos aparecían, a diferencia del enemigo, que apenas con un remate sin poder de Urretavizcaya se hicieron presentes en el encuentro.

Entonces, Paco Jémez metió a Christian Giménez por Gabriel Peñalba, y con apenas uno  minutos dentro de la cancha, también buscó el gol. No lo consiguió.

Poco pasó después de eso. Se neutralizaron bien los cuadros, había poco atrevimiento y un ápice de imaginación. El segundo tiempo no fue distinto.

No había forma de inquietar en ninguno de los dos casos. Cuando alguno llegaba a terreno rival, los tiros traían poco veneno. De repente, La Máquina se acordaba que tenía que ganar, y entonces intentaban ese futbol vertical que tanto le gusta a Jémez.

Y por eso mismo, fue sorpresivo que Pachuca en una buena jugada consiguiera abrir el marcador al minuto 56, tras un centro que Raúl López le pone a Franco Jara, y éste remató con la derecha. Por supuesto, la salida de Jesús Corona fue inútil.

Apenas se reponía Pachuca del festejo cuando Cruz Azul  consiguió el empate, tras  un remate con la cabeza de Richard Ruiz, que se incrustó cerca del ángulo izquierdo de la portería del Conejo Pérez, a quien en esta ocasión su extraordinario resorte no le funcionó.

El entrenador español mandó al terreno de juego a Martín Cauteruccio y salió Benítez. Este par, en general, no han tenido la explosividad que se esperaba de ellos. Procuran ser letales, pero la realidad es que la ofensiva de Cruz Azul ha sido muy chata.

Al 73', una nueva oportunidad apareció para los de azul. El árbitro marcó penal, por una falta sobre Martín Rodríguez en el área rondaban el Chaco y Cauteruccio, y fue éste último quien lo tiró con precisión, pegado al poste izquierdo.

Fueron los últimos cinco minutos los que se vivieron con intensidad. Cruz Azul estaba metido en su área, Pachuca tomó valentía para buscar el empate. Atacó, y con un cabezazo  por poco y consigue su objetivo, pero el balón se estrelló en el poste izquierdo de Jesús Corona.