“Vuelvo más maduro”

Poncho Sosa dejó atrás el trago amargo del descenso con UdeG y piensa en triunfar con Necaxa, que ha traído varios refuerzos como Marcelo Barovero

Alfonso Sosa, entrenador de Necaxa
Alfonso Sosa, entrenador de Necaxa (Mexsport)

Cancún

Los caminos del futbol son enigmáticos. Alfonso Sosa construyó durante tres años el plan perfecto para devolver a los Leones Negros de Guadalajara a la Primera División nacional y a mediados del 2014 lo logró, pero en menos de doce meses había descendido con el club y fue cesado de su cargo. En el máximo circuito conoció el lado amargo del banquillo. Sin embargo, este deporte le entregó una revancha cuando menos lo pensaba.

Para el Torneo Clausura 2016, Poncho tomó las riendas del Necaxa y en menos de seis meses, el cuadro rojiblanco ya estaba de vuelta en la Liga Mx bajo su mando.

"Vuelvo más maduro, más mesurado, más autocrítico. El descenso con Leones me ayudó a comprender que me faltaba mucho por aprender", adelanta el estratega, que para retornar a la élite se impuso al sorpresivo Juárez (3-0 en el global).

Luego de la fallida participación con los melenudos, Sosa considera que se siente más seguro, el fracaso le mostró el camino que ahora tiene que seguir para evitar otro traspié y en el Régimen de Transferencias de Cancún acudió con la firme intención de fortalecer cada línea de su plantilla, aunque mantendrá una base importante con la que se consumó el ascenso apenas hace unas semanas.

"Estoy disfrutando el regreso a Primera, no es sencillo, pero trataré de consolidar este proyecto, dar lo mejor de mí. Es una responsabilidad muy grande estar aquí. El descenso con Leones Negros me marcó, pero no solo para mal, también para bien, son esas situaciones las que te forman el carácter; lo que viví ahí, me tiene ahora con Necaxa, en Primera División".

Llegadas como la del guardameta argentino, Marcelo Barovero, ex de River Plate, el volante chileno Edson Puch, internacional por Chile o del experimentado Severo Meza para reforzar la zaga, son parte del proyecto que incluye la consolidación de los de Aguascalientes: "Equilibrio es la definición que utilizaría para encontrar el significado de lo que se verá de Necaxa", comenta Sosa.

EL FICHAJE DE BAROVERO

Y sobre el caso de Barovero en específico, y los objetivos para el Apertura 2016, Sosa apunta: "Es un futbolista que nos dará mucha de su experiencia en el arco, que le hará bien al grupo; el equipo está para conseguir la permanencia en el primer año, esa es la gran labor de un servidor y mi cuerpo técnico; la directiva está haciendo un esfuerzo importante".

La fórmula del éxito para Alfonso Sosa no es otra que el día a día, el sacrificio continuo y, sencillamente, el profesionalismo en cada aspecto de su labor; el entrenador considera que, como en su etapa de futbolista, ahora desde el banquillo, le ha tocado librar batallas, sobreponerse y mantenerse vigente. Poncho, más que nunca, ve en Necaxa una oportunidad de trascender durante su nueva etapa.

"Ahora, al entrenador mexicano se le respeta más, así me veo yo. En mi carrera de futbolista y ahora de entrenador hay una similitud importante: nadie me regaló nada y lo que tuve y tengo, es gracias a picar piedra siempre, eso me ayudó a no rendirme, a luchar por mis objetivos sobre cualquier adversidad. Eso puede definir mi manera de ser, de lo que aspiro como entrenador".

EN EXTINCIÓN

De momento, nueve de los 18 entrenadores de la Liga Mx son de origen mexicano, Alfonso Sosa entre ellos, situación que alerta al técnico del Necaxa, pues asegura que las directivas tienen poca paciencia para con sus compatriotas y ocurre algo contrario con los timoneles que provienen del extranjero; sin embargo, también es consciente de que, para figurar en lo más alto, es necesario lidiar con desventajas.

"Ojalá que, con tanto técnico extranjero, se valore la presencia de los entrenadores nacionales en nuestra propia Liga. A veces uno tiene que sacrificarse más, luchar más, y con algunos que vienen de fuera se les tiene más paciencia. Lo que sí, es que cuando el éxito te acompaña, pese a la adversidad, se disfruta más. Vale la pena arriesgarse y mi ejemplo sirve para enmarcar lo que digo".