El declive del Necaxa en el Clausura 2017

El equipo sumó 26 puntos el torneo pasado, y pese a mantener la base de su plantel, ahora apenas tiene 11.

Ciudad de México

Necaxa sorprendió el torneo pasado al sumar 26 unidades y colocarse entre los mejores equipos que recién ascendidos logran clasificar a la Liguilla. Fueron sextos y aunque fueron eliminados en semifinales, se esperaba que para este torneo el proyecto que encabeza Alfonso Sosa lograra madurar.

Para ello, la presión en la tabla porcentual no sería obstáculo por las unidades que se cosecharon; además, se logró retener a Edson Puch, el mejor jugador del equipo y uno de los que brillaron en la Liga. Dos aspectos importantes para conseguir que el equipo rojiblanco sentara bases sólidas en esta campaña. Sin embargo, nada resultó como se esperaba.

"Estas situaciones son las que atraviesa un técnico, así que hay que aprender a vivir así. No me da miedo (salir del club)".

ALFONSO SOSA
Entrenador de Necaxa

El equipo no ha pintado, el chileno está lejos de destacar, y otros elementos como Jesús Isijara tampoco han sido factor. Incluso, hay descontento en los que no juegan, al grado de que Nicolás Maturana, refuerzo para este certamen, se quejó y amenazó con regresar a su país por su poca participación. Apenas ha ganado dos partidos, en la Jornada 3 derrotó de local 1-0 a Pachuca y en la 6 se impuso 2-1 a Tijuana como visitante. Además, registra cinco empates y seis derrotas.

El torneo pasado sumaba 19 puntos hasta la jornada 13, mientras que en este Clausura 2017 suma 11 unidades y ocupa la decimoséptima posición. Al inicio del certamen se le preguntaba a Alfonso Sosa cuál había sido la clave del Apertura 2016, qué hicieron bien para llegar a la Liguilla, a lo que respondió que "las primeras jornadas son muy complicadas, porque son muchos cambios, tuvimos como referencia un plantel base, la primera fecha utilizamos ocho de los que nos tocó ascender, y las incorporaciones marcaron diferencia".

Enseguida, agregó que "las primeras jornadas no ganábamos, pero no perdíamos, había varios detalles por trabajar, pero el equipo tomó seguridad, comenzó a soltarse y por eso clasificamos".

LA REVANCHA DE SOSA

Para Alfonso Sosa su trabajo con Necaxa era una revancha, ya que repetía la historia que marcó con Leones Negros, ascendió al equipo y se quedó al frente del conjunto en la división élite. Solo que ahora, no quería descender en el primer año, sino hacer huesos viejos.

De ahí que le emocionara en demasía lo hecho con Necaxa en el Apertura 2016, aunque también era precavido, y advertía que "este equipo no está para relajarse". Sabía que venía lo complicado. "Lo veía como una revancha, como una nueva oportunidad en mi carrera.

Solo se quedan con que descendimos en UdeG, pero haciendo una valoración sabemos que el torneo, quitando que el equipo haya descendido que no es cualquier cosa, fue bastante bueno, hasta la última jornada pudimos competir, y descendimos por diferencia de goles. Te quedas con la espinita clavada", mencionó. En su último duelo, ante América, el cual perdieron, Sosa fue severamente criticado por los aficionados. El entrenador entiende la molestia porque no se han dado los resultados deseados.

"Estas situaciones son las que atraviesa un técnico, así que hay que aprender a vivir así, y no me da miedo (que le den las gracias)", dijo.

AMENAZAS AL CLUB

La clasificación ya no es prioridad, pero hay que acumular para el próximo torneo no mortificarse con la porcentual. Necaxa visita al Veracruz que sigue en el sótano de la tabla con 1.1327. Ante dicha necesidad, algunos aficionados cayeron en la intolerancia y afuera del club colgaron mantas con amenazas en contra de jugadores y del entrenador en caso de no ganar. "Sosa, a la barra la respetas", "Mañana, cueste lo que cueste, Jairo muerto" y "si mañana no ganan, se pudren".