Valioso empate de Correcaminos ante Monterrey en Copa MX

En otra actuación que exhibió carencias y falta de ideas al frente, los Rayados apenas empataron 1-1 con los Correcaminos de la UAT que se quedó con 10 jugadores desde el minuto 37 del primer tiempo.

Rayados empató 1-1 ante Correcminos en el Marte R. Gómez
Rayados empató 1-1 ante Correcminos en el Marte R. Gómez (Mexsport)

Ciudad Victoria, Tamaulipas

En la grada del Marte R. Gómez, la Legión Plebe (barra de Correcaminos), mostraba su coordinación envidiable con los instrumentos de viento.

En la cancha, Rayados exhibía todo lo contrario. A medida que avanzaba el tiempo, la sinfonía del Monterrey perdía ritmo, orden y color hasta a pasar a ser mas desafinada que un improvisado concierto callejero.

La anotación de Lucas Silva únicamente fue un espejismo. La Pandilla no encuentra el camino. El equipo luce espeso, carente de idea. Con 10 hombres, los de la UAT lucieron mejores que el cuadro albiazul. La alarma está al rojo vivo.

Carlos Barra inició con un cuadro que combinó estelares y suplentes mientras que el Ave Naranja lo hizo con un once alternativo. Nunca se notó la diferencia entre ambas nóminas aun y cuando los del Cerro de la Silla tuvieron mayores aproximaciones sobre el marco de Humberto Martínez. 

Una combinación entre Efrain Velarde, Neri Cardozo y Silva derivó el tanto que empató el global. El dorsal 7 la mandó guardar con un disparo fiero desde fuera y parecía que el panorama cambiaba.

Pero este Monterrey cuenta con una tendencia autodestructiva que sale a relucir en los peores momentos. Pese a que el anfitrión se quedó con un menos por una artera patada del colombiano Cortés sobre Zavala, el conjunto de Alex Aguinaga no perdió el orden.

Y fue, sobre el inicio del complemento cuando una inocente falta de Diego Portales sobre Lucas Ayala en el área trajo el penal con el que Diego Olsina empató el marcador.

La UAT intentó manejar el marcador, mientras Rayados intentó presionar. Sin embargo, así estuvieran en el campo Dorlan Pabón y Edwin Cardona, La Pandilla se fue desafinando hasta terminar entonando peor que en un improvisado concierto callejero.