Roberto Hernández, el hombre que transformó a Morelia

El técnico dejó su cargo directivo en Morelia para hacerse cargo del equipo cuando ningún otro entrenador quiso hacerlo, y no solo lo salvó de perder la categoría, sino que lo llevó a las dos Liguillas del 2017 y a una final de Copa

Roberto Hernández
Roberto Hernández (Imago7)

Ciudad de México

En los primeros días de febrero Morelia marchaba con paso firme hacia el descenso. Luego de cinco jornadas, la directiva había decidido cesar al argentino Pablo Marini por los malos resultados. La situación era apremiante, Monarcas estaba en el último lugar de la tabla de cocientes, ya a cinco puntos de distancia del Veracruz, el equipo mostraba un nivel muy bajo de juego y de confianza y, lo peor de todo, nadie quería entrar al quite en la dirección técnica.

El panorama era desolador para Roberto Hernández, quien en su papel de presidente deportivo del club debía encontrar al sustituto de Marini lo antes posible. Se entrevistó con varios técnicos experimentados –Memo Vázquez, Tomás Boy, Carlos Bustos, Luis Fernando Tena, etc.–, pero de todos ellos recibió la negativa.

Morelia en ese instante lucía como una batalla perdida, era mucho el riesgo para cualquiera que aceptara, así que de nueva cuenta Roberto tenía que entrar al quite y aunque tenía pocas semanas de haberse sentado por última vez en el banquillo moreliano –en las últimas tres jornadas del Apertura 2016 cuando se dio el cese de Enrique Meza–, ahora sería muy diferente. Hernández ya no sería un interino, sino el técnico responsable de que Morelia se salvara o se hundiera.  

"De alguna manera sí nos sentimos mal porque nosotros creíamos en el proyecto; creíamos también que había la posibilidad de librar el descenso. Sin embargo, los entrenadores con los que platicamos no lo creyeron así y de ahí vino la necesidad de tomar las riendas y decir bueno yo sí voy al frente, conozco al grupo, sé perfectamente las funciones y la capacidad que tienen", confesó el entrenador en entrevista telefónica a La Afición. 

Fue así que el 9 de febrero de 2017 Álvaro Dávila, presidente de la Monarquía, designó a Hernández como timonel del primer equipo. "La empresa quiere mantener al equipo en Primera. Gente como Tena, Bustos y Vázquez nos dieron la negativa por eso los de casa sacarán los resultados", declaró en su momento el directivo. Esas palabras están en la cabeza del ahora técnico purépecha, quien aseguró que aunque fue apresurado, asumió el reto como tal, sin temores al fracaso.

"Sí pensaba dirigir, a lo mejor no en ese momento. Siempre había tenido en la cabeza la idea de ser técnico del equipo, pero estaba yo en un proceso importante de crecimiento y aprendizaje para llegar ahí; sin embargo, al no llegar ningún técnico pues el proceso se tuvo que acelerar; adelantarnos y tomarlo en esas circunstancias".

En la fecha 6, Roberto Hernández debutó con el primer equipo ante Jaguares, uno de sus rivales directos en la quema porcentual y lo venció por 1-2. El equipo empezó a hacerse de buenos números; los purépechas traían en la cabeza otro chip, uno de guerrero y Hernández fue el artífice de eso.

"Les hicimos ver a los muchachos que había tiempo, habían puntos y estaba la posibilidad de conseguir el objetivo. Tenemos gente que ya se habían coronado anteriormente con algún equipo, ya conocían lo que es estar en los primeros planos. Entonces lo que hicimos fue instaurarles confianza, creer en ellos y pedirles que demostraran esa cara de campeones. Se comprometieron y jalamos todos para el mismo lado".

En la jornada 9 Morelia derrotó a Veracruz con un gol de Raúl Ruidíaz por la vía penal y una semana después a Puebla (rivales directos) y se pensó que este sería el parte aguas para ganarse su permanencia, pero no fue así, ya que el equipo solo pudo sumar tres puntos de los siguientes 15 que se disputaron.

 El riesgo de descender seguía latente, Jaguares era el rival a vencer en la porcentual al estar solo con diferencia de un punto. Aunque en la jornada 16 golearon 4-0 a Pumas la quema seguía presente. Fue hasta la última jornada que todo se decidió, de vista frente al Monterrey.

Morelia pegó primero, pero a cinco minutos del final, Loeschbor cometió un penal que se tradujo en el empate. La tragedia parecía llegar al Morelia, pero en los últimos instantes apareció Raúl Ruidíaz con un milagroso gol que le permitió a Monarcas conservar la categoría.

Hernández relata cómo fue ese momento:  "Fue una enorme alegría y satisfacción. Previo a ese gol yo pensaba en una solución rápida que te diera el resultado con tres minutos en el reloj. Suena imposible, pero nunca dejamos de creer que se podía. Entonces una vez que cae el gol lo siguiente fue pedir que ya pitara el árbitro. Nosotros nunca quisimos depender de otro resultado para permanecer; queríamos salvarnos por propio mérito. Sufrimos mucho pero cuando pienso en esa noche todavía se me eriza la piel porque es un sentimiento que se tiene ahí y que será para toda la vida".

Ese tanto les valió no solo la salvación, sino su lugar en Liguilla. Sin embargo, los morelianos cayeron por 2-1 ante Tijuana en cuartos de final. Antes, ya había logrado llegar a la Final de la Copa Mx del Clausura, misma que perdieron ante Chivas en penales.

En el Apertura 2017, se ratificó el buen trabajo de Roberto Hernández, volvieron a clasificar aunque ahora lo hicieron en cuarto lugar con 29 puntos y avanzaron hasta semifinales cayendo por 1-4 ante el líder Monterrey.

Se pudo pensar que después del descalabro, Hernández dejaría de ser técnico pues él, había sido tajante y tiempo atrás aseguró que "si no se dan los resultados, dejo el equipo". Pero al día de hoy, el timonel se mantiene firme y levantando sus credenciales como uno de los mejores técnicos mexicanos.

"Hoy día me dedico cien por ciento al trabajo que tengo, a la posibilidad de seguir al frente del equipo. El semestre pasado corrobora lo hecho en el clausura 2017, entonces hay que seguir en el camino, aceptando y acrecentando el proyecto. Hay que seguir trabajando para buscar el campeonato; sé que es difícil, pero no queremos desviarnos de ese objetivo. Hoy soy el técnico, después el tiempo y las formas dirán hacia dónde tenemos que caminar. Ahorita nos ponemos en el escaparate de los entrenadores mexicanos, es difícil consagrarse pero levantamos la mano por sobresalir".