Con golazo de Raúl Ruidíaz, Morelia vence a Atlas

El conjunto de Monarcas se impuso 2-1 a los Rojinegros en la cancha del Estadio José María Morelos y Pavón

Raúl Ruidíaz delantero de Morelia en festejo de gol
Raúl Ruidíaz delantero de Morelia en festejo de gol (Imago7)

Morelia

Problemas en la tribuna, dureza en la cancha, burlas entre los aficionados. Ser equipos de un mismo dueño no los hace hermanos. Morelia y Atlas no se quieren ni poquito. Por lo pronto, el equipo purépecha venció 2-1 a los Zorros para acrecentar su crisis y ponerlos a sudar en la lucha por seguir en el máximo circuito.

Atlas tuvo de nuevo que probar con un hombre nuevo en la lateral con Ismael Govea y enfrentar el duelo sin Rafael Márquez y Milton Caraglio por expulsión, además del inglés Ravel Morrison que de última hora se bajó de la convocatoria por sobrecarga muscular.

Al 10’ la primera llegada del encuentro con Ángelo Henríquez, chileno que fue la referencia en ataque de los Zorros y que mandó su disparo apenas por un costado del marco de Sebastián Sosa. Poco ha demostrado el jugador desde que llegó al futbol mexicano a vestir la camiseta rojinegra.

Los papeles han cambiado entre estos dos. Apenas el año pasado era Morelia el que peleaba por no caer a la Liga de Ascenso mientras que los Zorros con José Guadalupe Cruz peleaban entre los primeros lugares del torneo para ganarse un boleto a la Liguilla.

Raúl Ruidíaz suele ser un peligro constante. Al 32’ aprovechó que Leiton Jiménez midió mal el balón, se movió a la espalda y se metió al área, pero cuando jaló del gatillo apareció el colombiano Stiven Barreiro para interceptar el tiro con una barrida que llevaba peligro de gol. Primer aviso del peruano que más adelante regaló la estampa de la noche.

El local se fue al frente al 33’. Ley del ex, la que no le ha fallado al Atlas en este Clausura 2018. Les anotó Matías Alustiza en la Jornada 2 con Pumas, Martín Barragán en la 7 vistiendo la camiseta de Necaxa y ahora Rodrigo Millar.

El de Morelia se deshizo de la marca de Clifford que todo el tiempo le dio la espalda, encontró el espacio y se levantó anticipando de cabeza al debutante Govea, el portero Fraga dio un manotazo al balón y la empujó en su marco. Al Atlas no le sale nada, pero eso no era culpa de su hermano mayor que ya lo ganaba 1-0.

Sin embargo, un par de minutos bastaron para que las cosas se empataran. Una falta en el área sobre Juan Pablo

 Vigón fue sancionada por Jorge Isaac Rojas como penal que fue cobrado a la perfección por Daniel Arreola. Al 37’ todo estaba 1-1.

Monarcas había logrado quitarse el letargo de los primeros minutos y ya tocaba marco rival con mayor insistencia.

 Antes de ir al descanso, Raúl Ruidíaz se mandó uno de los mejores goles que seguramente se podrán disfrutar en este semestre.

Luego de un rechace corto de Daniel Arreola, el atacante inca fue cazando el esférico y sin pensarlo dos veces se lanzó de tijera en los linderos del área. Fraga voló para la foto, ese tiro llevaba etiqueta de gol. Al 44’ las cosas estaban 2-1 en favor de la monarquía. El juego de hermandad no tenía nada.

En la segunda mitad ambos técnicos le movieron a su cuadro. Romano decidió que era suficiente para Govea, mientras que Roberto Hernández envió a Diego Valdés a la cancha buscando liquidar el juego.

Atlas tuvo un par frente al marco de Sosa, pero la puntería no estuvo de su lado. Los tapatíos terminaron con una joven ofensiva encabezada por Patrick Soko, Ulises Cardona y Brayan Garnica buscando desesperadamente el empate.

Morelia esperó y aprovechando los espacios tuvo un par de contragolpes que no supo concretar.Incluso Miguel Sansores hizo el 3-1, pero la jugada fue anulada por un aparente fuera de lugar.

El local acabó el partido con un hombre menos por la expulsión a Mario Osuna por una doble tarjeta a 10 minutos del silbatazo final, ventaja númerica que su rival no supo aprovechar con todo y que se agregaron cuatro minutos al tiempo adicional ante los reclamos e insultos de los aficionados.

Minutos de compensación que fueron agónicos, con la afición de Morelia recordando a su hermano que la lucha por el descenso les llama, con broncas en la tribuna. De hermanos estos dos no tienen nada y la noche del viernes, Monarcas se encargó de agudizar la crisis de un Atlas que una vez más depende del resultado de Veracruz para respirar.