Universidad china no dará título a quien no sepa nadar

La mejor escuela en Beijing obligará a sus alumnos a tomar un curso de natación, como requisito para graduarse a todos aquellos que no sepan hacerlo.

Yang Sun, nadador de China en las Olimpiadas de Río 2016
Yang Sun, nadador de China en las Olimpiadas de Río 2016 (Mexsport)

Beijing

La Universidad de Tsinghua, ubicada en Beijing, es la mejor del país según las clasificaciones internacionales, estableció un nuevo reglamento por el que todos sus alumnos deberán saber nadar si quieren graduarse, un requisito difícil en un país donde la mayoría de los niños no suelen asistir a clases de natación.

Según informa hoy el "Diario del Pueblo", periódico portavoz del Partido Comunista de China, la universidad obligará a todos los nuevos alumnos que se matriculen a demostrar que saben nadar, y en caso contrario les obligará a tomar un curso impartido en el propio campus.

El director de Educación Física y Ciencias del Deporte de la universidad, Liu Bo, explicó que Tsinghua ya había establecido esta obligatoriedad hace 90 años, poco después de ser fundada en 1911, pero que el requisito tuvo que ser abandonado debido al cada vez mayor número de alumnos y a la falta de piscinas.

"Nadar es un conocimiento necesario para sobrevivir", defendió Liu, quien explicó que ya son muchos los alumnos que toman cursos de natación en su primer año en la universidad.

Los estudiantes de Tsinghua deberán pasar en algún momento de la carrera un examen de natación en el que demuestren ser capaces de nadar de extremo a extremo de una alberca de competición de 50 metros usando uno de los cuatro estilos habituales en este deporte (libre, braza, espalda o mariposa).

Otros centros superiores de China, como la cercana Universidad de Beijing o la de Xiamen, en el sureste del país, también han decidido recientemente la obligatoriedad de saber nadar para sus alumnos.

La falta de conocimientos de natación entre la mayoría de los ciudadanos chinos causa numerosos accidentes mortales entre personas -sobre todo niños- que caen fortuitamente a ríos, estanques o embalses, o que incluso se lanzan al agua intencionadamente para intentar salvar a otros.