Tarde para el recuerdo en la Nuevo Progreso

Juan Pablo Sánchez y Los Encinos máximos triunfadores en el cierre de la temporada taurina.


Juan Pablo Sánchez triunfó esta tarde en el cierre de la temporada taurina.
Juan Pablo Sánchez triunfó esta tarde en el cierre de la temporada taurina. (Cortesía)

Guadalajara

En los medios, con la muleta en la mano derecha, se sembró de hinojos Juan Pablo Sánchez, citó a Campanero, que le regateó la embestida, y sin esperar, de rodillas fue por él. Llegó a una distancia en la cual el público le pedía que se parara, no lo hizo, aguantó con firmeza hasta hilvanar la emotiva serie. Dejó en claro que venía por todo, y salió con las manos llenas.

Sin duda, esta tarde es la mejor de Juan Pablo Sánchez en Guadalajara. Con su primero realizó un lento y templado trasteo por ambos lados, y si sólo cortó un apéndice fue porque falló con el acero.

Con Hocicudo, número 28, que pesó 580 kilos, bordó el toreo, sus deletreados pases pusieron a la plaza de pie. Fue una faena larga fincada por el lado izquierdo, naturales profundos que sin duda calaron en el tendido. Prendas comenzaron a caer en la arena y los pañuelos blancos se asomaron solicitando el indulto, que concedió el juez de plaza, dos vueltas al ruedo del torero aguascalentense, una acompañado del ganadero Eduardo Martínez Urquidi.

Fue una tarde de reencuentros, a Diego Silveti, que no le rodaron bien las cosas en sus dos anteriores comparecencias, hoy volvió a salir airoso al cortar las dos orejas de Indiano, por un trasteo con firmeza y determinación.

Con el quinto de la tarde no se acopló y anduvo entre altibajos.

A Fermín Espinosa IV, le correspondió el lunar del encierro, un toro infumable que se quedó aplomado y con el cual abrevió. Y con el cierraplaza, que si bien embestía llevando la cabeza arriba, a base de dejarle la muleta en la cara tiró de él en varias series en redondo que le celebraron los cerca de cinco mil aficionados. Mató de una entera en sitio para cortar merecida oreja.