Rusia rechazó afirmaciones de dopaje

La agencia rusa de antidopaje RUSADA dijo que la información del New York Times donde aseguraban que hubo una conspiración de dopaje fueron palabras "fuera de contexto"

La agencia rusa antidopaje RUSADA
La agencia rusa antidopaje RUSADA (Reuters )

MOSCÚ, Rusia

Rusia rechazó este miércoles las afirmaciones del diario The New York Times, en las que se aseguraba que las autoridades rusas reconocieron por primera vez que en su país se llevó a cabo una conspiración de dopaje, al considerar que están "fuera de contexto".

Según el medio estadounidense, que preguntó a varios responsables de la instancia antidopaje rusa, la directora general de la agencia rusa antidopaje (RUSADA), Anna Antseliovich, admitió en una entrevista que "una conspiración institucional" se puso en marcha en los últimos años.

La dirigente y otros entrevistados negaron, en cambio, que el esquema estuviera promovido por el Estado y aseguraron que las personas más importantes del gobierno no sabían nada.

Pero esta afirmación "está fuera de su contexto y libremente interpretada", reaccionó Anna Antseliovich en una entrevista a la radio Echo de Moscú y añadió que espera que se trate de un "simple malentendido".

La RUSADA había rechazado estas afirmaciones, denunciando en un comunicado de prensa que fueron "distorsionadas y sacadas de su contexto, mientras que el Kremlin explicaba que quería "verificar la veracidad de estas declaraciones", antes de hacer un comentario al respecto.

"Desde el principio, hemos negado toda la implicación del Estado, de los órganos o servicios gubernamentales en el posible dopaje de los deportistas", dijo Dmitri Peskov el portavoz de Vladimir Putin.

La autora del artículo del The New York Times, Rebecca Ruiz, ha mantenido su versión alegando que todas "las citas de nuestro artículo son correctas".

"Los responsables rusos me dijeron que no recurren más la existencia de un sistema organizado de dopaje, solamente que este sistema estaba instaurado por el Estado", escribió la periodista en su cuenta de Twitter.

- Más 1.000 deportistas implicados -

También preguntado por el The New York Times, Vitali Smirnov, nombrado en septiembre para dirigir la nueva comisión antidopaje rusa, también admitió que Rusia "ha cometido muchos errores", aunque estimó que los deportistas occidentales se benefician de un trato de favor de las autoridades antidopaje.

"Rusia nunca tuvo la oportunidad que se le ha dado a otros países", declaró Smirnov al diario estadounidense, citando las autorizaciones de uso con fines terapéuticos (AUT) reveladas por el grupo de hackers rusos Fancy Bears tras piratear a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Este robo de información divulgó informes confidenciales de más de cien deportistas, entre ellos las tenistas estadounidenses Serena y Venus Williams, la campeona olímpica de gimnasia Simone Biles o los ciclistas británicos Bradley Wiggins y Christopher Froome, a quienes se les permitieron tomar medicamentos inscritos en la lista de productos prohibidos.

El investigador Richard McLaren afirmó el 9 de diciembre en un nuevo informe para la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) que más de 1.000 atletas rusos de una treintena de disciplinas formaron parte de un plan orquestado por el Ministerio de Deportes para consumir sustancias prohibidas en los Juegos Olímpicos de Sochi-2014, Londres-2012 y otros acontecimientos mundiales.

El ministro de Deportes, Vitali Mutko, dijo a la agencia de información rusa TASS el mismo 9 de diciembre que no se probó la existencia de una "conspiración constitucional".

Estas acusaciones constituyeron un nuevo golpe duro al deporte ruso, que todavía intentaba mitigar el daño causado por el primer informe McLaren y la exclusión de importantes deportistas rusos de competiciones internacionales como los juegos de Rio-2016.

Las consecuencias siguen teniendo efectos como la anulación de pruebas de biatlón, patinaje y esquí de fondo en Rusia, así como el cambio de sede a otro país de los Mundiales de bobsleigh y skeleton.