Apasionada cincuentona

A las 17:00 horas arrancan los festejos del 50 aniversario de la Nuevo Progreso con Silveti, Perera y Garibay.

La plaza de toros Nuevo Progreso se hizo para 16 mil 561 personas
La plaza de toros Nuevo Progreso se hizo para 16 mil 561 personas (Fernando Carranza)

Guadalajara

Hoy a sus cincuenta años, la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, celebra su onomástico con parches y metales, programando un cartel, con coletas que dejaron grato sabor de boca en su anterior comparecencia. A las 17:00 horas Ignacio Garibay, Miguel Ángel Perera y Diego Silveti pasaportarán un encierro compuesto de cuatro toros de Begoña, uno de Mimiahuapan y uno más de Santa Teresa, todos hierros del ganadero Alberto Bailleres.

Después del sorteo, se develara una exposición fotográfica alusiva a los cincuenta años de la plaza. La obra de catorce fotógrafos que se anidaron en el callejón en distintas épocas, va desde su inauguración, con el nombre de Monumental de Jalisco, el 4 de febrero de 1967, hasta la temporada en curso. Joselito Huerta, Raúl Contreras "Finito" y Manolo Martínez con toros de José Julián Llaguno integraron el cartel inaugural. El primer toro lidiado en la historia de la plaza se llamó "No Que No", con el cual Joselito Huerta, cortó la primera oreja.

Ignacio Garibay, encabeza el paseíllo de hoy a las cinco de la tarde. Estuvo anunciado en la primera etapa de la temporada, sin embargo, el festejo se suspendió debido a la lluvia. En febrero del año pasado, tras un receso en su carrera, se presentó en Guadalajara realizando una sobria faena a un toro de jaral de Peñas, faena que le valió el reconocimiento de la exigente afición.

Miguel Ángel Perera se presentó el año pasado en Coso Tapatío, tras doce años de ausencia, y si bien no tocó pelo, su actuación con el toro de La Estancia fue de menos a más, aún se recuerda ese largo y lento pase de pecho que parecía no terminar.

Diego Silveti, tiene en su espuerta la oreja que le cortó esta temporada al toro de La Estancia, sin embargo, lo importante de esa tarde, fue que logró meterse de nuevo en el ánimo de los aficionados luciendo tanto con la capa como con la muleta.

De los toros del ganadero Alberto Bailleres sobra decir que siempre manda toros con trapío digno de cualquier plaza del mundo.