Tarde de valientes y muchos avisos

Cuarta novillada sin caballos de la Temporada Soñadores de Gloria. La mejor entrada que va de la incipiente temporada que empieza a tomar vuelo.

Eduardo Dominguez en el primero de la tarde
Eduardo Dominguez en el primero de la tarde (Tomada de Twitter @LaPlazaMexico)

Ciudad de México

Cuarta Novillada sin caballos de la Temporada Soñadores de Gloria. La mejor entrada que va de la incipiente temporada que empieza a tomar vuelo. Ventosa tarde húmeda con algunos saludos de sol. Destacaron Sebastián Soriano y Roberto Román.

Novillos de D´Guadiana criados en el Rancho La Cardona, en Zacatecas por Don Armando Guadiana Tijerina que dieron algunas opciones de triunfo. Tanto salió el bueno y noble como el manso peligroso. Todos con nombres alusivos al eterno suspirante a la Presidencia, lo que fue una manera grotesca de promover una campaña dentro de una plaza de toros. Juego del ganado. 1° bueno por el lado derecho. 2° complicado 3° manso sin clase 4° otro manso con sentido 5° fijo y noble 6° soso y noble.

Abrió plaza el tlaxcalteca Eduardo Domínguez quien mostró mucha voluntad pero se vio un tanto verde. Se enfrentó a un novillo bien criado que tenía un buen lado derecho. Eduardo no lo acabó por entender y decidió recibirlo y torearlo por arriba quedándole la cabeza como un ventilador. No pudo con el paquete y recibió dos avisos. Ganó la oportunidad de torear al quinto novillo y se vio un tanto mejor pues el novillo tuvo más opciones de triunfo. Se perdió entre algunas dudas y deberá preparase más para regresar a esta plaza.

Como segundo espada se presentó el hidrocálido Jaime Hernández. Trató de hilar algunos muletazos y no pudo pues el novillo era complicado y tenía poco recorrido lo que hizo más difícil su labor. Al final perdió la brújula y por tratar de impactar a los tendidos se hincó salvándose de milagro de un  percance. Pegó una estocada hasta el tercer viaje, escuchó un aviso.

El también hidrocálido que se presentó fue el joven Roberto Román quien mostró una férrea voluntad enfrentándose a un complicado novillo y gran actitud. Lució con el capote y aguantó enormidades con la muleta. Desafortunadamente no pudo culminar su decidida entrega pues escuchó dos avisos y el Juez, sigilosamente le perdonó el tercero. Por la lesión de Sebastián Soriano, lidió el que cerró plaza. Terminó por gustarse, logró buenos muletazos que contagiaron al tendido por sus peculiares remates y su toreo con todo el cuerpo.

El cuarto espada fue Sebastián Soriano el zacatecano radicado en Tlaxcala y alumno de Uriel Moreno El Zapata, quien pegó un buen quite en el tercero. Con el cuarto novillo toreó y banderilleó al típico estilo de su Maestro Uriel. Con la muleta fue incomodado por el viento que no lo dejó estar frente a la cara del novillo. Su novillo le dio una buena tunda, tuvo un percance en el empeine de la pierna izquierda al plantarle cara a su complicado novillo. Habilidosamente le dio una estocada. El novillo dobló y el puntillero falló en el descabello. El Juez por más discreción y criterio en no tocarle el tercer aviso, no pudo evitarlo y en el momento que sonó el aviso de devolución del novillo, este dobló. Pasó a la enfermería y no pudo torear el sexto por la descrita lesión.

El próximo domingo también tendremos festejo el en la Monumental que sigue incólume. Se presentan los novillos de Marco Garfias para Sebastián Ibelles, Iñigo Rodríguez y el primer triunfador del serial.