Venezuela levanta la voz

Ya tiene un novillero puntero, Jesus colombo quien cortó una oreja y destacó por arriba de todos sus alternantes.


Oreja de peso Jesús Enrique Colombo con el novillo "Ojo Alegre", de San Lucas.
Oreja de peso Jesús Enrique Colombo con el novillo "Ojo Alegre", de San Lucas. (Foto tomada de Twitter: @LaPlazaMexico)

Ciudad de México

Monumental Plaza de toros México. 6a novillada y segunda con picadores. Ganado tlaxcalteca bien presentado de Zacatepec, criado por los hermanos Muñoz. 1° se acabó pronto 2° se dejó meter mano 3° sin transmisión 4° visiblemente lastimado 4o bis de Cerro Viejo incierto con raza 5° montado de encornadura que se despitorró 5o bis de San Lucas sin trapío 6° no pudo verse por el aguacero.

Abrió plaza el hidrocálido Nicolás Gutiérrez se vio enterado y con sitio, sin embargo su novillo en turno se acabó pronto y la gente le reclamó injustamente exigiéndole más de lo que podía ofrecer ante las condiciones de el novillo que terminó echando la cara arriba. No tuvo suerte al matar y se retiró en silencio tras pegar una estocada baja y efectiva.

Con el sustituto segundo estuvo bajo el mismo tenor pero el viento lo molestó en demasía y aunque se vio seguro y con los pies plantados no culminó su faena como hubiese querido. Otra vez se retiró en silencio.

Vestido de la aguja se presentó en esta plaza el novillero de Táchira, Venezuela, Jesús Enrique Ruiz Silva, hijo del matador en retiro Jesús Colombo quien cayó de pié en esta plaza. Firmeza y valor mostró toda la tarde. Es un gran banderillero. y sus dos turnos fueron cubiertos por él y "se asomó al balcón". En todos ellos con gran astucia y arrojo. Mostró voluntad en la muleta y lamentablemente fue empitonado en su primero no pasó a más por sus fallos con el acero. Pero en 5°, un sustituto de San Lucas, con muy poco trapío, lució enormidades por sus pausas y talento. Mató de una entera y el público no dudó en concederle una oreja que paseó con gran fervor.

En contraste, el hidrocálido José María Hermosillo no vino de vena y no mostró las buenas maneras que sus mentores le divulgan. Hoy estuvo ausente y le pesó de mucho la plaza. Habrá que verlo de nuevo para dar una opinión más clara de lo que le ocurre pero se le vio sin hambre de torero.

La México ya empieza a parecer, de nuevo, una Monumental. Butacas más cómodas, un ruedo color marrón precioso. Ni un solo anuncio de publicidad. En fin, se le ven ganas a los nuevos arrendadores de echar "p'alante" a pesar de que nuestro "Big Ben" (Reloj monumental) no tiene manecillas.