Caballos Domecq conquistan a lerdenses

El agradable clima que se presentó, nublado y templado, sirvió para que el público disfrutara de una gran tarde en compañía de 12 equinos de calidad internacional.

En Lerdo, se presentó el ballet ecuestre Pedro Domecq "Recargado".
En Lerdo, se presentó el ballet ecuestre Pedro Domecq "Recargado". (Miguel González)

Torreón, Coahuila

La llamada 'Plaza del Romance', vivió una excepcional tarde llena de folclor, arte y elegancia, con la presentación del ballet ecuestre Pedro Domecq "Recargado", donde 12 equinos de alta escuela deleitaron a centenares ayer domingo.

El agradable clima que se presentó, nublado y templado, sirvió para que el público disfrutara de una tarde de ensueño, reviviendo la historia del caballo desde la época prehispánica hasta la actualidad.

Es la segunda ocasión que este singular espectáculo se presenta en la Plaza de Toros Lerdo, la anterior fue en 2015.

A diferencia de esa vez, este 2017 se presentó un show recargado, con 12 equinos de alta escuela, sangre azteca y andaluz.

Al final, todas las familias, mujeres y niños, lograron tomarse la foto del recuerdo sobre los equinos, llevándose una bonita experiencia.

Este espectáculo de talla internacional, se caracterizó por la belleza de los ejemplares de la Casa Pedro Domecq, los cuales causaron verdadera admiración

en los presentes, que además, disfrutaron de la presentación de bailables folclóricos y de la participación de artistas entonando canciones como El Son de la Negra, La Bamba, Cielito Lindo, El Jarabe Tapatío, entre otras canciones populares mexicanas y españolas.

Impresionante fue observar la manera de como los equinos logran ejercicios como el tándem, la doma clásica, el paso español y efectuar reverencias hacia el público, al ritmo de la música, teniendo como pareja a una hermosa bailarina vistiendo a la usanza clásica del folclor nacional, logrando ovaciones y palmas por parte del respetable.

Por casi dos horas, el público fue cautivado por la belleza del espectáculo, perfectamente bien presentado, coreografías bien trabajadas, logrando revivir el fervor nacional con danza sobre el caballo y majas.

Para hacer más agradable el momento, las edecanes de Pedro Domecq, enmarcadas en un carruaje tirado por caballos de la alta escuela, regalaron presentes a los asistentes, como portavasos, gorras, dulces, entre otros souvenirs.

JFR