"No pain, no gain"

Ganar una medalla, calificar a un campeonato mundial, amarrar el pase a un torneo challenger o prepararse para un evento como los Juegos Centroamericanos, muchas veces dejan huellas físicas en los atletas que en el día a día o en las mismas competencias causan muchos estragos.

No pain, no gain
No pain, no gain (Especial)

Ciudad de México

No pain, no gain (sin dolor no hay ganancias) es una frase con la que se vive en el mundo del deporte, y es una frase que ejemplifica lo que viven los deportistas de alto rendimiento, dejando ver también que toda preparación tiene sus consecuencias en el físico de los atletas con el compañero incómodo con el que nadie quiere encontrarse: las lesiones.

“Entre más novato sea el atleta más lesiones va a tener por contacto físico, desde las contusiones hasta las fracturas. Las lesiones más importantes que se dan son la contractura muscular, el desgarro, el esguince y las fracturas, posteriormente vienen los súper atletas, y en su caso cuando no están adaptados a la carga de trabajo ahí vienen problemas de descarrilamiento metabólico. Por ejemplo, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 realizamos 350 acciones totales, 62 de ellas fueron consultas médicas y 35 fueron por padecimientos generales, es decir gripes y trastornos digestivos, mientras 27 correspondieron a lesiones deportivas”, señaló Juan Manuel Herrera, director del área médica de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

Pero el fantasma de las lesiones es un ente que puede rondar y atacar a los atletas no solo durante las competencias. El lunes, el clavadista Yahel Castillo fue presa del fantasma de las lesiones luego de que sufrió un incidente tras resbalar en el trampolín de tres metros, lo que le causó daños en los dedos de los pies y tuvo que dejar por unos días el entrenamiento en el agua.

“Me resbalé en la última ejecución de mis entrenamientos y me corté los dedos de cada pie. El pie izquierdo se me resbaló para adelante y por el mismo impulso pasé cerca del trampolín. Así es esto de los clavados, un accidente te puede pasar sin que lo tengas planeado y no se sabe cuándo. Ahora me queda recuperarme y seguir adelante con mi preparación rumbo al selectivo nacional de la siguiente semana”, declaró Castillo.

Los entrenamientos son una etapa de riesgo para los atletas, pero el nivel de peligro al que están expuestos varía dependiendo de la disciplina que se practique. Mientras clavadistas, boxeadores o taekwondoínes practican casi la totalidad del tiempo dentro de instalaciones, los marchistas y ciclistas tienen que salir a prepararse en diversos sitios, como caminos o carreteras.

“Lo principal que tememos es ser atropellados ya que no hay cultura vial de algunos conductores. Me ha tocado que me pegan con el espejo lateral del auto en los brazos y con eso sale uno que otro moretón, además, en segundo plano están los perros, ya que cuando cruzamos por algún pueblo o carretera siempre es un problema, por lo que debemos correr para huir y no recibir una mordida. Todo entrenamiento tiene sus riesgos y lo más seguro sería entrenar en el CDOM, pero ya ni eso, porque luego anda el jefe de mantenimiento en un carrito de golf y tenemos que andarnos cuidando ya que va en contraflujo”, mencionó el marchista mexicano Éder Sánchez.

Si el entrenamiento de la disciplina por sí solo no representa alto riesgo a lesionarse, existen otros deportes que deben de realizar otro tipo de actividad que debe de complementar su preparación, y es ahí donde comienzan los riesgos.

“Las lesiones en la espalda baja son las más comunes en el remo debido a la presión que haces en la remada, porque en las pistas de canotaje te la pasas sentado y lo máximo que puede pasar es que caigas al agua. Sin embargo, como preparación física tenemos que hacer bicicleta en el Ajusco y ahí al momento de que encuentras pendientes la bajada puede ser muy inestable y con cualquier error o distracción puedes salir volando. Remar es bastante seguro y si te llegas a lesionar o accidentar es por alguna preparación complementaria”, explicó el remero Patrick Loliger.

Pero si en los entrenamientos han salido bien librados, están las lesiones que se dan durante competencia, ya que son las que mayormente se dan luego de que un atleta se esfuerza al máximo para dar un resultado destacado y sin medir las consecuencias. El taekwondoín René Lizárraga sufrió una fractura en la mano derecha en la Copa del Mundo de diciembre, la cual lo dejó fuera de actividad por algunos meses.

“Es a lo que nos exponemos diariamente los deportes de combate, ya sea en entrenamiento o en competencia. Sin embargo, valió la pena esa fractura, ya que en esa ocasión se pudieron conseguir los puntos del primer lugar”, manifestó Lizárraga.

Para el doctor de la Conade, hay varios factores que pueden desencadenar las lesiones o un accidente dentro de los entrenamientos o competencias.

“El primero, que sea una mala técnica o táctica y se desencadene una lesión posterior. La segunda causalidad que tenemos es porque el deportista está mal adaptado, es decir, no hay una buena adaptación a las cargas de trabajo, y la tercera, es porque se está dando una carga excesiva. Además están los extrínsecos, cuando el deportista utiliza una herramienta como la bicicleta, entonces el entorno donde va a realizar la actividad es un factor de riesgo si no tiene las protecciones para hacerlo, como llevar escoltas. Un ciclista de ruta que entrena en las carreteras si no trae sus gafas va a interceptar cualquier número de insectos en los ojos y eso provocará lesiones, deben de tener elementos de protección propia para evitar lesiones”, indicó Herrera. 

DANIELA GAXIOLA

El 25 de noviembre del 2012 la ciclista fue arrollada por un automóvil en Culiacán, junto con un grupo de pedalistas, sufriendo una lesión en la mano izquierda. Tras dicho incidente no asistió a la Copa del Mundo en Aguascalientes. Venía de ganar plata en la Copa del Mundo de Cali. Después del accidente estuvo mucho tiempo fuera del podio y fue hasta julio del 2013 cuando volvió a los primeros lugares.

DANIEL ISLAS

El 18 de julio del 2011, durante el Mundial de Natación, se lesionó el pie derecho luego de que en su última ejecución en trampolín de un metro perdiera la dimensión de la distancia entre la tabla y el agua de la fosa de clavados y se golpeó. Esa situación lo dejó sin oportunidad para hacer pareja con Yahel Castillo en el trampolín de tres metros sincronizados. En dicho momento, Islas indicó que “son gajes del oficio que suelen pasar”.

ELSA GARCÍA

Sufrió una lesión en el tiempo y momento menos adecuado. La regiomontana se lastimó la mano izquierda durante un entrenamiento previo a la competencia de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

García salió a competir, pero ya no con la misma confianza tras la lesión que ya le estaba molestando, además, no pudo competir en el All Around (su prueba fuerte) y solo pudo participar en la viga de equilibrio y piso.

LOS VIRUS, OTROS ENEMIGOS

Por más que lleven una vida sana y de constante actividad física, los atletas no están exentos de las enfermedades, lo cual ha sido un factor para que también deban detenerse un poco en su carrera, para recuperarse.

Un caso reciente fue el de la ciclista Sofía Arreola, quien después de haber ganado dos medallas de plata en el Campeonato Mundial de ciclismo del 2013 en Bielorrusia, convirtiéndose en la tercera mexicana en subir al podio en este tipo de justas, no pudo asistir al Mundial de este año en Colombia, porque a principios de enero se le detectó un virus que mermó su salud.

“A principios de año me comencé a sentir cansada en los entrenamientos y entonces descubrieron que tenía un virus. Me mandaron a un descanso forzoso y espero que para este mes pueda retomar mis prácticas rumbo a los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. Lo más importante por ahora es mi salud y ya habrá tiempo de recuperar el nivel competitivo en el que me encontraba. Son cosas que no tienes planeadas y por algo pasan suceden”, declaró Arreola.

Otro caso muy sonado fue el de la judoca Vanessa Zambotti, a quien unos días antes de realizarse el Campeonato Mundial del año pasado en Brasil contrajo dengue, lo cual le impidió ir a competir en esa justa.

“Estuve convaleciente y me dio durante un campamento en Cuba, pero por algo pasan las cosas. Me sentí muy mal y ya no la veía, pero ahora ya estoy entrenando al 100 por ciento para seguir adelante en este ciclo olímpico”, mencionó Zambotti.

Además de ese par de ejemplos, hace unas semanas el clavadista Yahel Castillo tuvo una severa gripe, que incluso su doctor pensó que podría ser influenza, lo cual provocó que el saltarín no viajara a las dos primeras fechas de la Serie Mundial en este año.

Para el doctor Juan Manuel Herrera, las enfermedades de los deportistas se pueden dar debido a un excesivo trabajo durante los entrenamientos.

“Si un deportista acumula grandes cargas de trabajo una de las patologías con las que inicia son las famosas gripes, y eso es un semáforo que a nosotros nos indica que el nivel de autodefensa está descendiendo porque se están consumiendo muchas proteínas. El proceso que le sigue es que se modifica su tono muscular y eso quiere decir que un deportista está perdiendo energía”, mencionó Herrera.