Aumenta seguridad en el Tour

Luego del ataque de un camión que cobró la vida de decenas de personas en Niza, la seguridad se ha reforzado en los alrededores del Tour de Francia 

Ciclistas avanzan en la etapa 11 de Carcassone a Montpellier, del Tour de Francia.
Ciclistas avanzan en la etapa 11 de Carcassone a Montpellier, del Tour de Francia. (Reuters/Juan Medina)

Francia

Las autoridades locales incrementaron hoy las medidas de seguridad en el Tour de France de ciclismo tras el atentado terrorista perpetrado el jueves en Niza.

Después de un minuto de silencio, la decimotercera etapa partió hoy de Bourg-Saint-Andéol hacia La Caverne du Pont-d'Arc, en la región de Ardèche, con unos 600 agentes especiales de seguridad movilizados para proteger la carrera ciclista más importante del mundo.

La empresa organizadora ASO realizó antes de la salida una reunión de crisis con policía, autoridades y administración regional en la que se discutió sobre la posible cancelación de la jornada, pero finalmente se descartó.

"Queremos aprovechar este día para honrar a las víctimas. Nos preguntamos si la etapa debía llevarse a cabo. Creemos que la carrera debe continuar. No queremos ceder a la presión de la gente que quiere cambiar nuestra forma de vida", dijo el jefe del Tour, Christian Prudhomme.

En todo caso, todas las festividades alrededor de la prueba fueron canceladas. Se suprimió la música a alto volumen que se escucha habitualmente en las salidas y los estridentes camiones de publicidad también estuvieron hoy silenciosos.

La seguridad ya era antes del atentado de Niza un tema prioritario en el Tour de 2016. Por temor a ataques terroristas, las autoridades francesas habían incrementado ya previamente las medidas de protección.

Unos 23.000 policías y gendarmes fueron asignados a salvaguardar la carrera de tres semanas, entre ellos por primera vez miembros de la unidad de élite GIGN. A esto se une además personal de seguridad privada tanto en las salidas como en las llegadas.