Más kilos que raza

Fue una tarde de detalles aislados, en la que destacó Ginés Marín quien dio vuelta al ruedo

Ginés Marín destacó en esta actividad de La Monumental Plaza de Toros México
Ginés Marín destacó en esta actividad de La Monumental Plaza de Toros México (Daniela Magdaleno )

Ciudad de México

3ª de Temporada. Monumental Plaza de toros México. Escasa entrada para el interesante cartel anunciado. Frío invernal sin viento.

Toros de José Julián Llaguno muy bien presentados que en general no dieron juego; más para la pasarela que para los toreros. 1° Se quedó parado. 2° No comprendido 3° Tiraba derrotes. 4° Complicado 5° Tiró derrotes hasta cansarse 6° tampoco caminó.

Confirma su alternativa en esta Plaza ataviado de blanco y plata, el Jerezano Ginés Marín en manos de Arturo Saldivar y como testigo Juan Pablo Llaguno con el toro “Caballero” # 16 con 530 Kg. a bordo. Se vio pulcro y con escuela tanto de capa como de muleta. Enterado y con clase ante un toro que apenas tenía movilidad. Realizó una faena sobria y entendida no obstante de repente aventó la muleta como si estuviera en un pueblo. Qué pena que estos toreros aprendan estás vulgares actitudes. Mató de entera y dio vuelta al ruedo entre división. Con el que cerró plaza, Ginés se vio muy voluntarioso y con ganas de agradar, sin embargo no pasaron a más sus intenciones.

El padrino jalisciense adoptado  por la afición hidrocálida, Arturo Saldivar hoy vestido de azul rey y oro,  consintió mucho en varas a su 1° en turno,  pero lo recibió de manera  brusca tanto con capa  y muleta. De qué le sirve cuidar a su toro en picadores si lo destronca con las telas. La faena nunca encendió ni emocionó al tendido. Pinchazo y estocada. Saludó en el tercio.

Ya  tomando su turno, Arturo Saldivar se enfrentó a un toro que no le permitió destacar en nada. Tuvo un extraño accidente cuando al picador se le rompió la puya con todo y encordado dentro de las carnes del toro. Mató de una pasada en falso. Una media y varios descabellos.  Se retiró en silencio.

El Queretano Juan Pablo  Llaguno de blanco y plata no tuvo conexión alguna con el público esta tarde. Sus toros  no se prestaron para el lucimiento y el tampoco tuvo brillantez alguna. Sus esfuerzos fueron inútiles. Con su primero se cansó en pinchar y descabellar. Recibió dos bocinazos del Juez y el abucheo del público. Con el quinto inició dominado con doblones. Cuando enfrentó al toro no hizo más que recoger la muleta del piso de tanto derrotes. Mató de un bajonazo  y varios descabellos. La gente despidió a él y al toro entre rechifla.

Mañana parece que mejorará el ambiente y la entrada para ver a Fermín Rivera, Sergio Flores y la confirmación en esta plaza del hispano José Garrido con toros de El Vergel.