REPORTAJE | POR LUIS ALBERTO LÓPEZ

Brazada a brazada se acerca al pódium olímpico

Actualmente radica en Alabama, donde se prepara con atletas de alto nivel.

Para el lagunero, Miguel Alejandro de Lara Ojeda la natación se convirtió en un estilo de vida que hoy le da satisfacciones personales y día a día lo obliga superar sus límites.

Torreón, Coahuila

Desde los seis años, Miguel no deja de repetir una cosa a sus seres queridos y personas más cercanas: que quiere subirse al pódium de unos Juegos Olímpicos y ahora a sus 23 años de edad está más cerca de lograrlo.

La natación comenzó como un remedio para tratar el asma que le diagnosticaron cuando era bebé, pero se convirtió en un estilo de vida que hoy le da satisfacciones personales y día a día lo obliga superar sus límites.

Miguel Alejandro de Lara Ojeda empezó a entrenar formalmente a los 10 años con César Olvera del Acuático 'Gutiérrez del Bosque', y unos meses más tarde acudió a su primera Olimpiada Nacional.

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"La natación podrá ser un castigo para mi cuerpo, pero para mi mente es un descanso. Me siento más relajado al terminar y cuando estoy nadando los proble".

La experiencia lo marcó y lo hizo reflexionar sobre su futuro. "No fi guré en lo absoluto ni en rankings ni nada y de ahí en adelante me dije que si quería ser el mejor en lo que estaba haciendo tenía que trabajar el doble de duro".

Los años pasaron y esa idea permaneció en su cabeza. Al cumplir los 14 años consiguió destacar por primera vez en una competencia nacional.

"A los 18 años logré ganar la Olimpiada Nacional y pertenecer a la selección élite, lo cual me permitió romper récords en México hasta llegar a los más grande que me ha tocado: el selectivo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz en 2014".

En esa competencia, consiguió una medalla de plata y dos de bronce. Un año más tarde en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 llegó a dos finales: una en 100 y otra en 200 metros pecho.

En este 2017 estuvo en el Campeonato Mundial FINA Budapest y quedó en el lugar 23 en el nado de 200 metros pecho.

Actualmente radica en Auburn, Alabama en Estados Unidos, donde se prepara con atletas de alto nivel en la natación con miras a un par de competencias antes de que termine este año.

Aunque su pasión es la natación, Miguel aprendió que hay que tener una visión más amplia en el futuro y por eso estudia de manera paralela a sus entrenamientos la carrera de Ingeniería en Software, aunque en el plazo más inmediato persigue el objetivo de estar en los próximos Juegos Olímpicos.

“Busco subirme al pódium en los juegos olímpicos y es algo que le he dicho a todos sin dudar desde que tengo seis años. De ahí en adelante creo buscaría dejar marca en la natación mexicana, ya sea apoyando a los nuevos talentos o buscando el apoyo al deporte amateur en México de parte de las instituciones privadas”.

Miguel Alejandro tiene dos récords en la natación mexicana: el primero en 100 metros pecho con un tiempo de 1:00.99 minutos y otro de 200 metros pecho con 2:12.28 minutos.

De Lara Ojeda realizó recientemente una actividad para compartir su experiencia con nuevos talentos conocida como “clínica” y que piensa replicar en el futuro, pues está seguro que hay mucho talento en La Laguna pero falta incentivarlo de diferentes maneras. 

¿Qué le dirías los nuevos talentos en La Laguna?

Algo que he visto como obstáculo más grande para los jóvenes es la indecisión, ya sea por dudas en sí mismos o la comunidad que los rodea.

Lo he visto pasar con muchas personas, pero cuando te decides a hacer algo el camino y la toma de decisiones es mucho más fácil.

De todo se puede vivir y en todo momento pienso que me dijeron buscar algo de lo que se puede vivir y me dedicara a eso, pero un maestro alguna vez me dijo algo diferente, tienes que buscar lo que amas, te apasiona y harías incluso gratis.

dcr